Ante el reciente nombramiento de Enric Puiggròs como nuevo Provincial de la Compañía de Jesús en España, el jesuita expresa sus sensaciones ante el nuevo cargo que emprenderá a final de este curso, entre los meses de junio y julio. Sustituirá al P. Antonio España SJ, activo en el cargo desde julio de 2017
A pesar de que, por carácter, soy una persona bastante extravertida y “que se me nota todo”, tengo que reconocer que necesito un cierto tiempo para procesar alguna experiencia fuera de lo normal. Y ahora es uno de estos momentos.
No os puedo decir que me cogió por sorpresa. Estar en el Consejo de Gobierno de la Provincia me hacía consciente de que esta posibilidad era más que probable. Pero yo mismo hice el pacto interno (ciertamente una defensa psicológica) de no “dejar entrar” el tema hasta que no se confirmara. Y ahora lo es y en esto estoy.
Os comparto la emoción por las plegarias y el agradecimiento de los compañeros por mi disponibilidad y la invitación que se me hace a dejarme llevar por el Señor. Será Él quien me irá asistiendo y confío que sentiré su aliento a través de la gente que me rodea.
Empienzo un tiempo de transición intenso: despedir una realidad que estaba todavía en creación (apenas llegaba al ecuador de mi servicio como Delegado en Catalunya), y me abro a nuevas situaciones, personas y enormes retos. Mi deseo interno es poner nuestro granito de arena, como Compañía de Jesús en el sí de una Iglesia que se quiere más sinodal, para poder hacer más posible y plausible la vivencia del Evangelio en un mundo que parece vivir de espaldas a Dios.








