(OFM · Fr. Juan Pedro Ortega · 29/06/26) Del 26 al 29 de junio tuvo lugar en Taranto (Italia) el encuentro de los Secretarios de Misiones y Evangelización de la CEM (Conferencia Europea Meridional), reuniendo a los hermanos responsables de este servicio en las Provincias de Portugal, España, Italia y Albania.
Fueron días intensos de formación, reflexión, oración y convivencia fraterna, marcados por el deseo común de fortalecer la dimensión misionera y evangelizadora de nuestras fraternidades en el contexto actual.
Uno de los momentos centrales del encuentro fue la profundización en el Proyecto Oikos Mediterráneo, una iniciativa significativa de la CEM orientada a generar esperanza en contextos de vulnerabilidad y a promover nuevas formas de presencia evangelizadora en la región mediterránea. A través de los testimonios y aportaciones de varios hermanos y colaboradores, los participantes pudieron conocer más de cerca esta experiencia y dejarse interpelar por sus desafíos.
Durante las jornadas, cada secretario presentó las principales actividades de misión y evangelización de su Provincia, compartiendo también las dificultades, retos y oportunidades que se viven en los distintos territorios. Este espacio permitió un intercambio enriquecedor y ayudó a ampliar la mirada sobre las posibilidades de colaboración y crecimiento conjunto.
El programa incluyó además varias ponencias y talleres sobre la realidad de la evangelización hoy, destacando la reflexión sobre las perspectivas de evangelización “de lo local a lo global”, así como el trabajo sobre la reorganización del Secretariado de Misión y Evangelización y la aplicación de la nueva Ratio Evangelizationis.
Junto a los momentos de trabajo, no faltaron los espacios de oración común, celebración y fraternidad, así como algunas actividades culturales, entre ellas la visita al Mar Piccolo y al centro histórico de Taranto, que favorecieron el conocimiento mutuo y fortalecieron los lazos entre los participantes.
Este encuentro, celebrado en preparación al próximo Congreso CEM de noviembre, ha sido una oportunidad valiosa para renovar el compromiso con la misión evangelizadora, discernir juntos los desafíos de nuestro tiempo y seguir caminando como fraternidades al servicio del Evangelio.
Con gratitud por lo vivido, seguimos confiando al Señor el camino de la evangelización en Europa, pidiendo que el Espíritu Santo continúe guiando nuestros pasos.








