(Rosa Ballús/Ma José Condomina/Montserrat Massó) Una de las iniciativas que propone la URC son los encuentros de Comunidades Religiosas por barrios, zonas,… Acogiendo esta ocasión, el día 6 de diciembre nos encontramos en la Casa de las Esclavas del Sagrado Corazón de la Rambla Cataluña, 83 un grupo de 30 personas, todas pertenecientes a diferentes Comunidades de la derecha el Eixample de Barcelona.
La convocatoria tuvo buena acogida y nos reunimos religiosos y religiosas de las Comunidades de Escolapias, Compañía de Maria, Capuchinos, Jesuitas, Redentoristas, Misioneras de la Inmaculada Concepción, Vedrunas, Dominicas de la Enseñanza, Dominicas de la Presentación, Hermanas de la Consolación y Esclavas del Sagrado Corazón.
El objetivo del encuentro era conocernos, rogar, compartir y crear vínculos entre nosotros que nos ayuden a vivir la intercongregacionalidad a la que estamos llamados.
Era la primera vez que se hacía y la incertidumbre de cómo reaccionaríamos y la carencia de datos de las Comunidades planeaba sobre el pequeño grupo que lo propusimos. La respuesta fue muy positiva y el encuentro intergeneracional y de carismas muy diferentes fue muy rica. Nos presentamos por Comunidades explicando la misión que teníamos confiada, número y nombre de las personas que las constituíamos. Rápidamente y con sencillez fluyó la comunicación y un rico diálogo. De este compartir podemos señalar estas constantes que nos marcan como religiosos de la derecha del Eixample:
- La fraternidad la única manera de construir el Reino, el proyecto del Padre de acontecer hijos y hermanos en nuestro mundo.
- La educación cristiana a niños y jóvenes con proyectos educativos que quieren dar respuesta a los retos de nuestra sociedad.
- Nuestra colaboración expresada en servicios muy diferentes, comprometida con los más necesitados de nuestra ciudad y la comunión en el camino de una Iglesia en constante camino de salida.
- El ministerio sacerdotal ordenado al servicio de la Comunidad cristiana.
A continuación tuvimos un tiempo de plegaria guiada por la hermana Concepció Prat, dominica de la Enseñanza, que nos invitó a dejarnos mirar por María y agradecer su respuesta incondicional a la Palabra y dar respuesta en la cotidianidad.
Una buena merienda ayudó a continuar en diálogos personales y a hacer crecer el conocimiento mutuo.
Acabamos convocándonos por un próximo encuentro en tiempo pascual.
Buen camino de Adviento y felices fiestas de Navidad.








