El día 24 de marzo, hemos tenido el retiro del CEVRE, en la casa noviciado Madre del Divino Pastor de Pallejá. Desde muy temprano nos acompaño la lluvia como música de fondo de esta jornada. El tema que hemos reflexionado en este retiro fue “La piedra de tropiezo en el seguimiento de Jesús”.
Se nos cuestionó desde el principio en ¿cuál podría ser esa piedra de tropiezo, que no nos permite caminar con holgura y libertad en el seguimiento de Jesucristo?
Iniciamos con unos minutos de silencio y meditación, donde se nos sugirió que no pensáramos en nada, el cual nos resulto un poco difícil, porque los pensamientos se obstinan y llegan con más facilidad, al finalizar la meditación nos preguntaron qué habíamos hecho con los pensamientos. Algunos dijeron que los habían evitado, otros que los dejaban estar, etc., en resumen se nos alertó en que debemos dejarlos estar, porque al intentar evadirlos, lo que hacemos es atraer nuevos y más pensamientos, y podríamos caer en la desesperación. Lo mismo sucede con nuestra piedra de tropiezo, cuanto más nos hacen sufrir, y más hieren nuestra imagen social, más queremos dejarlas ir, pero resulta inútil cuando pretendemos hacerlos con nuestros propios esfuerzos. Debemos abandonarnos en las manos de Dios, aceptarla, amarla y que sea El, quien nos quite la piedra de nuestros sepulcros, porque Dios se sirve de lo que a nosotros nos molesta para moldearnos y así alcanzar la libertad interior.
Tenemos que dejar nuestras creencias, justificaciones y sobre todo el orgullo y ponernos en camino, para ser curados por el Único Dios que nos puede sanar y salvar.
Culminamos el encuentro con la celebración de la Eucaristía y un compartir fraterno en la mesa.
Nos hemos puesto en camino para buscar el fondo y la razón de nuestras piedras, que el Señor nos siga fortaleciendo para ser servidores suyos








