(Claretianos · 16/07/23) Una misa frente al sepulcro de Antonio Maria Claret ha marcado este domingo en Vic el punto de partida de los eventos de celebración del año jubilar claretiano, para conmemorar el 175 aniversario de la propagación de la llama del espíritu, 175 años de su fundación en la misma capital de Osona. Un centenar de miembros de la familia Claretiana, incluidos laicos y misioneros de distintas procedencias, se han reunido en la cripta, en una celebración matutina presidida por el superior provincial de San Pablo, Juan Martín Askaiturrieta, y el director del CESC, Juan Carlos Martos. Más tarde, se compartió un almuerzo fraternal en el comedor de la casa de espiritualidad.
Al comienzo de la celebración, Askaiturrieta recordó que «el año del jubileo invita a revivir el fuego recibido». «Sabemos que estamos experimentando un momento difícil para la evangelización, pero esta situación no debería ser un freno, sino un estímulo y una disposición para colaborar con Dios, que quiere llamarnos», enfatizó, recordando que «la vocación misionera, al igual que el camino de la fe, no solo puede vivir de las rentas del pasado ni de la memoria».
Por su parte, Juan Carlos Martos, ha comenzado la homilía enfatizando que «hoy es un dia de fiesta no solo para nosotros sino para toda la iglesia; porque nuestra razón de ser no es vivir para nosotros mismos, sino para la misión en la que el Señor confía en nosotros «.
Martos ha mandado una tarea: «Debemos superar dos tentaciones que nos asedian: el primero, buscar diversidad sin unidad, dividirnos y politizarnos a nosotros mismos, formar lados y partidos, endurecer nuestros enfoques particulares ante el bien común… con la creencia falsa que la parte en la que estoy es buena y olvidadndo qu etodos formamos parte de un todo; la segunda es al revés, la tentación de buscar la unidad sin diversidad cuando Dios quiere que haya diversidad entre nosotros». Finalmente, pidió tres cosas: «Aceptar la unidad de la Iglesia», «acepta la diversidad y no el entrontamiento» y «pedir al Espíritu Santo un giro en nuestro corazón para amar a la Iglesia, la creación y la familia».
Los festejos del año jubilar de los claretianos, fundados por san Antonio Maria Claret precisamente en la capital de Osona, también han empezado este domingo en las otras provincias. Durarán un año, con inicio y final en Vic, cuando culminarán en el Congreso de Espiritualidad, que tendrá lugar del 7 al 15 de julio de 2024, coincidiendo con el 175 aniversario. El año jubilar es un momento significativo para los claretianos y se inauguró el 1 de julio en la Capilla General de la Curia en Roma, con la ceremonia de apertura del año jubilar claretiano.








