En el Regina Coeli de este domingo de Pentecostés, el Papa Francisco ha comunicado el nombramiento de 14 nuevos cardenales. Entre ellos está el padre Aquilino Bocos Merino, cmf. superior general de los Misioneros Claretianos entre 1991 y 2004. Un motivo de profunda alegría que acompaña sus 80 años, en reconocimiento a una vida de servicio a la Iglesia, a la Vida Religiosa y a la Congregación de los Misioneros Claretianos.
El padre Aquilino Bocos Merino nació en Canillas de Esgueva, Valladolid, en 1938. Ingresó en el postulantado de Segovia en 1950 e hizo el noviciado en Ciudad Real en 1955, profesando por primera vez en la Provincia Claretiana de Castilla el 15 de agosto de 1956. Siete años más tarde fue ordenado sacerdote. Después de su ordenación, amplió estudios de Filosofía en la Universidad Pontificia de Salamanca obteniendo también la diplomatura de Psicología Clínica por esta misma universidad. A la vez ejerció la función de formador del centro superior de filosofía y teología de los misioneros libaneses -Maronitas-. En 1967 fue nombrado formador del Teologado Interprovincial claretiano de Salamanca y en 1971 pasó, con el mismo cargo, al Teologado Interprovincial de Madrid.
El 1971 pasó a dirigir la revista Vida Religiosa, colaborando en el nacimiento del Instituto Teológico de Vida Religiosa de Madrid y de la Editorial Publicaciones Claretianas, y poniendo en marcha las Semanas Nacionales para Institutos de Vida Religiosa, que este año 2018 lograron la 47 edición .








