(A. Tarragona · 21/12/23) El jesuita P. Francesc Xammar Vidal ha recibido, este miércoles día 20 de diciembre, la distinción de hijo adoptivo de la ciudad de Tarragona, otorgada por el Ayuntamiento de Tarragona en agradecimiento por la labor que ha realizado en favor de los más vulnerables, especialmente en el barrio de la Floresta.
El acto, que presidió el alcalde de la ciudad, Rubén Viñuales, y que ha contado con una amplia representación institucional de Tarragona, tuvo lugar en el salón de actos de la Antigua Audiencia, y también contó con la participación del arzobispo Joan Planellas y del delegado de los jesuitas en Catalunya, P. Pau Vidal, además de varios padres jesuitas.
Concejala Ramos: «Todo el mundo le conocemos, lo cuidamos y lo amamos»
La concejala de cultura y fiestas Sandra Ramos fue la encargada de glosar la figura del P. Xammar, de quien destacó que es «una persona que todo el mundo conocemos, cuidamos y amamos». Ramos explicó que el jesuita llegó a Tarragona en 1966 «con una clara vocación de servicio en la ciudad, porque luchar y defender a los más desfavorecidos es luchar por una sociedad mejor y más homogénea, y ésta ha sido su enseña».
Durante la glosa, la Concejala también mencionó su labor educativa, en Tarragona y en Managua, un ámbito en el que «se autodefinía como un maestro justo, ya que la justicia, en todas sus vertientes, ha identificado siempre su trayectoria». Por otra parte, también destacó su labor como coordinador y cofundador de los Comités Òscar Romero o su actividad como concejal, haciendo «un trabajo constante de defensa de los derechos de la parte más vulnerable de nuestra sociedad».
Por otra parte, Sandra Ramos recordó que el P. Xammar «vivió gran parte de su vida en un piso de la Floresta, donde todo el mundo era bienvenido y ayudado porque entendía que para conocer la realidad era necesaria la convivencia». En este sentido, el religioso llegó al barrio «cuando todavía no había agua corriente, las calles eran de tierra y no había ningún tipo de asistencia, y él ayudó a que los cambios que se fueron produciendo se alcanzaran». .
Por último, la concejala citó unas palabras del P. Francesc Xammar, en el que aseguraba «que había elegido bien su camino, que cuidar la vida de los demás es importante para la vida propia, que uno no puede desarrollar si no cuenta con el otro». Así, Ramos reconoció que «pasar de una vida acomodada a una vida sin dinero y de lucha constante es su testimonio».
P. Xammar: «No hay mejor manera de conocer la realidad que aproximándose a ella»
Antes de la entrega del diploma, el P. Xammar dirigió unas palabras «de agradecimiento a la ciudad de Tarragona ya sus representantes por esta distinción», y afirmó que «la vida que he pasado en esta ciudad, principalmente en los barrios de Floresta y Torreforta ha estado muy llena».
El jesuita expresó que «para hablar de algo hay que estar cerca de la persona, de la realidad, porque no hay mejor manera de conocer la realidad que aproximándose a ella y poder exponerla a todo el mundo». Esto lo pudo hacer en Tarragona y también en todo el mundo, como secretario internacional de los Comités Òscar Romero, lo que le permitió «viajar mucho y conocer las realidades de cerca».
El homenaje al padre Xammar cerró con la intervención del alcalde de la ciudad, Rubén Viñuales, quien aseguró que «lo que ha hecho por esta ciudad es de las mejores cosas que se pueden hacer: trabajar por las personas que normalmente nadie piensa en ello». «Qué mejor vida que vivir para hacer justicia», expresó.
En el transcurso de este acto, que llenó hasta los topes el auditorio de la Antigua Audiencia, también se hizo entrega de la distinción de hija predilecta a la soprano tarraconense Marta Mathéu, persona también vinculada con la Iglesia de Tarragona, entre otros, como intérprete del Cant de la Sibil·la.








