(Catalunya Cristiana · 25/11/25) En el año 1964 un pequeño equipo de profesionales de la psiquiatría, con preocupación cristiana explícita y encabezados por el jesuita Jordi Font y Rodón, con dos colegas más (Antoni Bobé y Ramon Ferreró), impulsaron el Centro médico-psicológico de la Fundación Vidal y Barraquer con una expresa voluntad de trabajo eclesial. Desde el principio, religiosos y miembros del clero diocesano acudieron a los servicios del Centro, que inicialmente residió en los locales de la Hermandad de San Cosme y San Damián y, posteriormente en la calle de Rivadeneyra, junto a otros servicios eclesiales del arzobispado de Barcelona.








