(Claretianos · Josep Vilarrubias, CMF · 25/08/25) El pasado viernes 15 de agosto se celebró en Vic el 175 aniversario de la publicación del libro fundacional de una de las Ramas de la Familia Claretiana, el Instituto Secular Filiación Cordimariana. Libro titulado por San Antonio María Claret «Hijas del Santísimo e Inmaculado Corazón de María. Religiosas en sus casas».
A las 12 de la mañana, en la cripta sepulcro de San Antonio María Claret, se han congregado 30 Hijas del Santísimo e Inmaculado Corazón de María, procedentes de toda la península y de otros países junto con varios miembros de la Familia Claretiana y simpatizantes. Una celebración Eucarística emotiva y vibrante, la foto de rigor y comida festiva. Todo lleno de alegría compartida y de profundo contenido.
Detrás de todo esto hay una historia:
- El misionero popular Anton Claret había recorrido Cataluña y las Islas Canarias predicando el Evangelio a pueblos y ciudades. Y había ido publicando opúsculos dirigidos a diversos tipos de personas. En el corazón llevaba el caso de chicas que se sentían llamadas a la vida consagrada pero que por las circunstancias de aquella época les resultaba imposible entrar en una orden o congregación religiosa. Así entre 1846 y 1847 empezó a poner por escrito aquel pensamiento que Dios le había inspirado: la posibilidad de vivir la plena consagración a Dios en las realidades del mundo, teniendo por Claustro el Corazón de María.
- El libro ve la luz en la primavera de 1850, siendo ya arzobispo de Cuba. Como todas las publicaciones de Claret ésta tuvo una amplia divulgación y un buen número de jóvenes lo hicieron suyo. Pero, no era tiempo para estas cosas y la idea de Claret tuvo que quedar escondida en las letras de imprenta de aquel librito de bolsillo hasta que, en Plasencia, el 6 de mayo de 1943, llega la hora de Dios y el audaz sueño de Claret germinó, comenzó a crecer y a cobrar forma.
- Providencialmente en 1947, con la Constitución apostólica Provida Mater Ecclesiae, la Iglesia reconoce la existencia de los Institutos Seculares como una nueva forma de vivir la consagración en secularidad, es decir, desde una plena inserción en las realidades temporales para transformarlas, desde dentro, a guisa de fermento. Claret se adelanta con su intuición un siglo. No pocos fundadores de Institutos Seculares encontraron su inspiración en aquel librito tan especial. El Concilio Vaticano II ve en esta nueva forma de vida una respuesta del Espíritu a las necesidades del mundo y la Iglesia.
- Hoy las Hijas del Corazón de María constituyen un Instituto Secular de Derecho Pontificio, presente en Europa y América. Fieles a la idea de su Fundador, quieren ser, en medio del mundo, presencia viva del Corazón de Nuestra Señora. Quieren vivir, como Ella, pendientes de Dios y abiertas al mundo que tanto necesita de la luz del Evangelio.
Es interesante caer en la cuenta de cómo el Padre Claret pensó en el mismo arco temporal a los Hijos del Inmaculado Corazón de María, fundando la Congregación en 1849 y escribiendo, casi al mismo tiempo, el libro de las Hijas del Santísimo e Inmaculado Corazón de María. Con razón hay un vínculo fraternal entre Filiación Cordimariana y los Misioneros Claretianos, vínculo que hay que valorar, cuidar y agradecer.








