(Claretianos · Conxita López Torres· 18/09/23) En el marco de la celebración del 175º aniversario de la fundación de la congregación de los Misioneros Claretianos, este domingo 17 de septiembre ha tenido lugar el encuentro del Mas Claret. En una tarde soleada y en este lugar rodeado de pinos como es el Mas Claret, un grupo de casi 100 personas, de diferentes lugares de Cataluña, se ha reunido para honorar los mártires claretianos asesinados durante la guerra civil española de 1936.
El acto ha empezado con un vía crucis que, cada año, recuerda algunos de los más de 200 mártires claretianos, algunos de ellos ya beatos. Este año han sido los padres Joan Blanch Badia, Joan Codinach Espinalt y Miquel Codina Ventanyol; los hermanos Josep Casals Badia, Isidre Costa Homs i Miguel Facerías Garcés; además de un padre de familia.
A continuación, en el lugar del martirio, se ha celebrado la eucaristía presidida por el claretiano Juan Carlos Martos, de la comunidad de Vic. Han concelebrado 12 presbíteros, algunos de ellos misioneros claretianos que ejercen su ministerio pastoral en Japón o India, así como el rector de la parroquia Sant Pere dels Arquells, término al que pertenece el Mas Claret.
Al empezar la eucaristía se ha recordado de manera explícita a los mártires asesinados en el Mas Claret, con fotografías de todos ellos que se han depositado ante el altar junto con velas, al mismo tiempo que se decía en voz alta su nombre y la fecha de nacimiento. Es en este lugar del Mas Claret donde se asesinó el mártir más joven de España, Nicolás Giménez, de tan solo dieciséis años.
El P. Martos ha reflexionado sobre dos hechos que pueden dar en torno a los mártires. Uno, la tentación de olvidarlos, siguiendo el talante de la sociedad que, primero da muerte al cuerpo, y más tarde da muerte al espíritu relegándolos al olvido. Y segundo, un desafío que compromete a recordarlos y dar a conocer su martirio. Los mártires murieron a consecuencia de predicar el Evangelio, por eso la vida de los mártires humaniza y son levadura de amor hacia todo el mundo. Y ha expresado un deseo “Que continúe siendo tarea de todos conservar vivo el recuerdo de nuestros mártires”.
No ha faltado el capítulo de agradecimiento a todos aquellos que han hecho posible el encuentro, que, a pesar de que hayan pasado 87 años de los hechos, se continúan encontrando año tras año para honorar el recuerdo de los mártires. Y, una vez más, se ha invitado los asistentes a participar en el encuentro del próximo año que, como siempre, tendrá lugar el tercer domingo de septiembre.
Al acabar la eucaristía ha tenido lugar un rato de convivencia compartiendo un refrigerio antes de emprender el viaje de vuelta.








