(CR · Roger Vilaclara · 10/01/24) Imagina que eres el capitán de un barco y sabes que tienes que virar a la izquierda, pero alguien te obliga a hacerlo hacia la derecha. Así es el abuso de poder que puede ejercer una persona sobro ti. Y todavía peor es en el caso de la conciencia: giras el barco hacia la derecha, pero no sabes por qué lo haces y piensas que es el correcto. Con este ejemplo explica la religiosa dominica de la presentación Gemma Morató qué son este tipo de abusos que, a pesar de no se acostumbren a tratar, también se dan a la vida religiosa. «Una realidad que hay que acompañar», explica la teóloga y periodista. Y por este motivo, junto con un grupo de religiosos y religiosas, se han propuesto organizar una serie de actividades para ayudar a «recuperar la alegría de la vocación» después de vivir una situación de este estilo en una comunidad religiosa.
Los abusos de poder y de conciencia existen en la vida religiosa como existen «en cualquier ámbito de nuestra vida», explica Gemma Morató. Si estas actitudes, por sí solas, ya son intolerables; en el caso de la vida religiosa, para Morató, suponen «un agravio». «Si somos gente de fe, ¿Por qué me tienen que obligar a hacer una cosa que no tendría que hacer o por qué abusan de un poder que tendría que ser una misión de servicio?», se pregunta.








