(Claretianos · Dr. Oscar Farrerons · 14/07/25) Este año 2025 hemos celebrado el 75º Encuentro de Matagalls. Una fecha considerable, que pocos encuentros llegan a cumplir. La subida constante a Matagalls durante estos años ha sido un acto de perseverancia, de amor a Dios, a la patria y al Montseny. Más de cuatrocientos romeros llegados de toda la comarca y de toda Cataluña coincidieron a los pies de la montaña para subir hasta la elevada cima donde les esperaba la Cruz de Cataluña, la cruz que el padre Claret mandó volver a plantar en 1840, cuando era regente de la parroquia de Viladrau. La primera cruz de la que se tiene constancia histórica en Matagalls data de 1614, ya que aparece en una escritura. Las primeras cruces eran de madera y por eso los rayos y las tormentas las derribaban a menudo, algo que remediaban lo antes posible los vecinos de Viladrau plantando una nueva. Así lo recuerda la entrada del diccionario de Pascual Madoz “Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar” (1845), en la entrada correspondiente a Viladrau.
Muchos participantes decidieron subir a Matagalls siguiendo las marcas del GR-5.2 desde Collformic, por el Pla de la Barraca y el Turó Gros de Sant Andreu, y así pudieron refrescarse en las fuentes Clareta, dels Garriguencs, dels Bisbes, de la Rosa y Freda. Otros participantes subieron por Sant Marçal, cerca de la Font Bona, ascendiendo por el Collet del Ginestar hasta el Pla del Parany, el Pla dels Èvols, Coll Sesportadores hasta Coll Pregon (cerca se puede disfrutar de la fuente homónima), y el denso hayedo hasta el Collet de l’Home Mort, desde donde ya se divisa la cruz. También fueron muy numerosos los que subieron por Bordoriol, pasando por la Font de Pastors hasta Coll de Joan y continuando la ascensión hasta Coll Sabènia de Baix, Coll Sabènia de Dalt, y el pozo de hielo. Algunos de los provenientes de Bordoriol tomaron la variante que pasa por las fuentes de Llops y de Mosquits.
Además de los que subieron desde estos tres collados, por donde pasan carreteras, otros excursionistas más valientes subieron desde el núcleo urbano de Viladrau, o desde la ermita de Sant Bernat, desde la parroquia de Sant Martí del Brull pasando por la Fuente Pomereta y el Pla dels Cinc Sous, e incluso desde el Coll de Sobrevia (Seva).
Los cuatro centenares de participantes, venidos de los cuatro puntos cardinales, comenzaron a llegar temprano, los más madrugadores antes de las ocho de la mañana, y otros justo a las 10, cuando comenzaba el programa oficial de actos. A esa hora, después del saludo oficial del presidente de la asociación Amigos Encuentro de Matagalls, Joaquim Romeu, empezó la entrega de premios a la constancia para quienes han subido 10, 15, 20, 25, 30, 35, 40, 45, 50 y 55 años al Encuentro de Matagalls. Este año 2025, los ganadores del máximo trofeo han sido Bartomeu Subiranas y Josep Rosell. Los premiados llegaron desde Barcelona, Folgueroles, Gaserans, Sant Vicenç de Montalt, Santa Eulàlia de Ronçana, Sant Celoni, Tavèrnoles, Terrassa, Granollers, Santa Maria de Palautordera, Aiguafreda, Tordera, Arenys de Munt, Balenyà, Viladrau, Vilanova del Vallès, Banyoles, Badalona, La Garriga, Torelló, Manlleu y Manresa. Pero entre la gente que se reunió en la cima había catalanes llegados de todas partes, incluso del País Vasco.
A las diez y media se celebró la misa, presidida por el obispo de Vic, Mons. Romà Casanova. Durante la misa, se tuvo un recuerdo, en la oración, por los participantes y amigos difuntos que nos han dejado durante este año. El día era espléndido, con un sol radiante, pero a los pies de Matagalls se asentaba una niebla que fue subiendo poco a poco y acabó nublando la misa durante un rato. Terminada la celebración litúrgica, mirando hacia Montserrat, que estaba medio tapada por las nubes, todos los asistentes cantamos el Virolai.
Antes de despedirnos, pudimos bailar la sardana titulada “La Creu del Matagalls”, compuesta por el maestro Enric Ortí, en conmemoración del 75º Encuentro de Matagalls. La tecnología permitió escuchar y bailar por primera vez esta sardana que los organizadores del Encuentro llevaban grabada en una memoria USB, y que sonó por el altavoz ubicado al pie de la Cruz. Al terminar, y formando un corro con los brazos cruzados, entonamos el canto de los Adeus.
Concluidos todos los actos matinales del Encuentro, todos empezaron a deshacer el camino, excepto algunos valientes excursionistas que habían llegado por un lado y decidieron regresar por el otro para aprovechar y hacer la travesía del Montseny. Los miembros de la asociación Amigos Encuentro de Matagalls recogieron diligentemente la estelada que ondeó durante toda la mañana, y todos los enseres necesarios para los actos oficiales, así como el puesto de la asociación. Cargados todos los bultos en las mulas, los organizadores también pusieron rumbo a Viladrau.
Después de un buen almuerzo, a las seis y media de la tarde, en la plaza Mayor de Viladrau, se llevó a cabo el estreno oficial de la sardana “La Creu del Matagalls”, interpretada por la cobla Genisenca. La cobla, patrocinada por el ayuntamiento de Viladrau, tocó un repertorio completo de sardanas hasta casi las nueve de la noche, con la plaza Mayor llena a rebosar de corros de sardanistas.
El sábado 19 de julio, a las 7 de la tarde, en el Espai Montseny (calle Migdia 1) de Viladrau, está programada una visita comentada de la exposición “75 años del Encuentro de Matagalls” a cargo de su autor, Oscar Farrerons. La exposición estará abierta en Viladrau hasta el 31 de agosto, y después visitará Llinars del Vallès, Aiguafreda, Santa Maria de Palautordera, Manlleu, Canovelles, Sant Celoni, Barcelona, Taradell y Girona, donde finalizará a mediados de 2026, poco antes de que se celebre el 76º Encuentro de Matagalls.








