(AF · Meritxell Roselló Alfonso · 23/03/24) La diócesis de Girona está de enhorabuena desde que a finales de febrero se hizo público el nombramiento del nuevo obispo, después de casi dos años de sede vacante. La persona escogida fue fray Octavi Vilà i Mayo (Tarragona, 1961), que desde 2015 era abad del monasterio de Poblet. Semanas después de un nombramiento que le quitó el sueño durante unas cuántas noches, Vilà reconoce que “todo va serenándose”.
¿Cómo va se enteró de este nombramiento, se lo esperaba?








