Señor, llena mi corazón con tu luz y tu verdad

para que sea capaz de ofrecer todo lo que soy, lo que pienso, lo que tengo y hago

para que las vocaciones crezcan en nuestra congregación.

Te ofrezco mi cansancio para que otros te busquen,

mis desfallecimientos para que tengan ánimos,

mi soledad para que te encuentren,

los días oscuros para que se dejen conducir,

mis carencias para que sean fieles,

mis dolores de cabeza para que descubran tu voluntad

y se dispongan a seguir tu llamada. Amén.