(CC · Josep Gordi · 29/12/24) Este verano pasé unos días en la hostería del monasterio de Lerins que está a unos veinte minutos en barco de la ciudad francesa de Cannes dentro de la isla de San Honorato que es propiedad de la comunidad cisterciense que vive y que toma el nombre del obispo de Arlés que fundó el primer monasterio en el siglo V cuando estaba deshabitada. Se trata de una pequeña isla puesto que apenas tiene tres kilómetros de perímetro y por la cual no transitan coches, ni hay hoteles, solo se escucha el sonido de las olas y el de las campanas del monasterio. En esta estancia pude conversar con Fray Bartomeu, un monje catalán que hace veintiocho años que forma parte de esta comunidad. Con él repasamos algunos de los momentos de su vida.
Categoría: Noticias
Comparte en redes








