(Maristas · 29/01/26) “Tengo un sentimiento muy fuerte de esperanza. Porque lo que hemos hecho aquí es importante, sí… pero lo que es decisivo es lo que vendrá ahora, porque la vida empieza mañana: todo aquello que cada uno de vosotros hará al volver a su casa, a las comunidades, a las escuelas, a las obras sociales, a los equipos, a los movimientos juveniles. Es allá donde el Nuevo Hermitage tomará, está tomando, forma de verdad.”
Con estas palabras ha cerrado el hermano Gabriel Villa-Real, Provincial del Hermitage, la Conferencia marista que se ha celebrado en Notre Dame de La Hermitage entre los días 27 y 29 del mes de enero.
En el encuentro han participado unas setenta personas con responsabilidades en la Provincia y el Distrito. En palabras del hermano Gabriel, se ha podido captar «la riqueza de la diversidad» y de «sentirse familia». Los participantes han sido acompañados por el Superior general, el hermano Peter Carroll, que ha tomado el pulso de Provincia y Distrito y ha mantenido espacios de diálogo muy enriquecedores con los asistentes.
El hermano Peter Carroll ha explicado que el nuevo Consejo general empezará a andar justo ahora con actitud de aprendizaje y que las próximas semanas habrán reuniones intensas con el nuevo equipo para detectar y abordar prioridades. En sus palabras dirigidas a los participantes de la conferencia, además de hacer hincapié en la oportunidad de conocernos, de disfrutar de la compañía y de agradecerles el trabajo, ha destacado la importancia de hacer comunidad, de compartir y de escuchar; de cultivar la espiritualidad profunda cuando nos encontramos como maristas; de promover encuentros con la gente joven y poderlos acompañar “porque son el corazón de nuestra misión”, y de centrar la atención en la formación y la sostenibilidad.
La Conferencia se ha dividido en tres grandes ámbitos: la escucha, el compartir y el hacer propuestas a partir de las intuiciones del Capítulo provincial (que se celebró en julio) y los llamamientos del Capítulo general (que se celebró entre los meses de septiembre y octubre). Por lo tanto, los participantes pudieron pararse y reflexionar sobre temas como por ejemplo liderazgo de servicio y gobernanza, vocación, espiritualidad, derechos de los niños, sostenibilidad, vocación y animación laical, formación, comunicación, entre otros.
El encuentro también ha facilitado un momento para trabajar por países, unos espacios donde se han podido concretar las grandes líneas de trabajo propuestas y que pueden servir para alimentar los futuros planos estratégicos. En el caso de Cataluña, el foco se ha puesto en la identidad, en la generación de núcleos de vida marista, en la misión en un contexto cambiante, en una comunicación más creativa, en la participación real y estable de los jóvenes en la institución, en la sostenibilidad económica, en formación que tenga impacto o en las obras sociales, entre otros aspectos.
Los participantes han vivido con mucho optimismo y esperanza el encuentro. Y ahora llega el momento de poner hilo a la aguja y de provocar que estas iniciativas, deseos y sueños tomen forma. Construyendo el nuevo Hermitage.








