Montserrat, 24 de marzo de 2018.
La situación que se vive en Cataluña es muy preocupante y muy dolorosa. Los encarcelamientos preventivos, incomprensibles para mucha gente, están creando una inquietud notable. Además, dificultan la posibilidad de una distensión que facilite caminos de solución al problema político que nos afecta todos y que no querríamos que se agravara. Por eso es importante mantener la capacidad de afrontar el momento presente desde la reflexión y desde el diálogo; un diálogo sin humillaciones que muchos desde hace tiempos pedimos. Es necesario que cada cual saque lo mejor de él mismo para superar la situación de una forma pacífica y democrática, tal como decían los obispos de Cataluña en su Nota del 16 de febrero pasado. Tenemos que ser conscientes que hay que mantener la cabeza fría y actuar más racionalmente que no visceralmente. Con voluntad de paz, de justicia y de reconciliación, pedimos a la Virgen María que ilumine “la catalana tierra” (cf. Virolai) en esta hora de grave dificultad.








