El pasado 17 de enero, en la Basílica de la Merced de Lima (Perú), tuvo lugar la clausura del Año Jubilar Mercedario.
El acto central fue la celebración eucarística presidida por la excelentísimo Monseñor Nicola Girasoli, Nuncio Apostólico en Perú. Concelebraban con él Mons. Salvador Piñeiro Garcia-Calderón, Arzobispo de Ayacucho, Mons. Richard Daniel Alarcón Urrutia, Arzobispo del Cuzco, Mons. Antonio Santarsiero Rosa, Obispo de Huacho y Mons. Raúl Chau Quispe, Obispo Auxiliar limeño. De la orden mercedaria estaban presentes el Rvdm. General Padre Juan Carlos Saavedra con su gobierno general, así como los Provinciales de las 9 provincias del mundo: Fr. José Juan Galve de la de Aragón, Fr. Justo Linaje, de la de Castilla, Fr. Ivan Gálvez de la del Perú, Fr. Adrián Ochoa de la de México, Fr. Ricardo Guzzo de la de Argentina, Fr. Eduardo Navas de la de Quito-Ecuador, Fr. Mario Salas de la de Chile, Fr. John Londerry de la de Brasil y representantes de la Provincia Italiana. Participaron en la Eucaristía de Acción de Gracias una multitud que llenaba la Basílica, mercedarios, mercedarias, religiosas, religiosos, autoridades, laicos y fieles que fueron testigos de esta cita histórica.
En sus palabras de invitación, la Comisión Jubilar de Perú tuvo unas palabras para la familia mercedaria: “todos vivimos este momento con agradecimiento, pero también queremos reconocer a nuestros hermanos y hermanas que han ofrecido su vida a través de esta vocación mercedaria, en los diferentes puntos de esta aldea global, como la mejor ofrenda por este cierre jubilar”.
El Padre General recordó en la Misa de Clausura: “y en este recuerdo de la Misericordia del Señor, contemplamos el 10 de agosto de 1218, en Barcelona, España, ante Santa Eulalia, San Pedro Nolasco fundó la orden de la Bienaventurada Virgen María de la Merced, para la redención de los cautivos cristianos”. Y dijo también “vosotros sois las semillas del Verbo que están dispersas por todas las partes del mundo, y que van llevando el evangelio de la redención y de la libertad”… Al finalizar sus palabras, estallaron aplausos espontáneos después de clamar “viva la Virgen María de la Merced”.
La Provincia Mercedaria de Perú (primera Provincia que se creó fuera de la Península Ibérica), encabezada por su Superior Provincial Fr. César Iván Gálvez León, fue la encargada de la organización de la celebración que acabó con una cena de hermandad con discursos, reconocimientos y distinciones, así como música y bailes autóctonos. También prepararon diferentes actividades culturales y religiosas, destacando en Cuzco la bendición y reapertura de la biblioteca del Convento de la Merced, y la eucaristía Jubilar de Clausura de la Provincia de Perú que tuvo lugar el sábado 19 a las 10 de la mañana.
Los mercedarios de la Provincia de Aragón (con su sede en Barcelona), hace 8 siglos que trabajan contra la pobreza y la exclusión social, a favor de las personas privadas de libertad. Son los pioneros al aplicar una obra social integral del mundo penitenciario a través del ”antes” (prevención: se intenta evitar que una persona ingrese en la prisión: educación, catequesis, talleres, apadrinamentos, campamentos, grupos de jóvenes…), “durante” (acompañamiento: estamos presentes en 38 prisiones y atendemos a 47.199 presos. Les ofrecemos apoyo espiritual, psicológico, jurídico y material) y “después” de salir de la prisión (reinserción: tenemos Hogares de Acogida donde les ofrecemos casa, comida y herramientas para volver a integrarse en la sociedad).
Ahora su deseo es continuar 8 siglos más andando junto a los más desfavorecidos, y aportando a la sociedad su carisma redentor.
El Provincial de Aragón, el Padre José Juan Galve, destaca de este año Jubilar, el hecho que los mercedarios hayan vuelto a la Basílica de la Merced de Barcelona “volver a casa nuestra Madre, ha sido lo mejor regalo por estos 800 años”.








