La sala de actos del barcelonés Colegio Padre Damián Sagrados Corazones abría sus puertas la mañana del sábado 21 de abril para recibir muchos amigos de la centenaria Revista 21. Religiosos de los Sagrados Corazones, miembros de la comunidad educativa de la escuela, suscriptores de la revista y periodistas de diferentes medios se unieron en esta fiesta, marcada por un ambiente familiar y de alegría. Como ambientación había en la sala de actos del centro una exposición de portadas del recorrido de “Reinado Social” en 21.
El pretexto para llevar a cabo esta conversación entre amigos no podía ser más adecuado: como comunicar la fe en tiempo del Papa Francisco? Y como no podía ser de otro modo, los participantes en esta mesa redonda, de lo más destacado del panorama nacional a nivel de comunicación religiosa. El acto empezó con unas palabras de Fernando Cordero, director de la Revista 21. Después de hacer un pequeño homenaje a la figura del Padre Calasanz, religioso y padre de los Sagrados Corazones y visionario fundador de la revista; quiso también recordar la inspiradora y evangélica figura de San Damián de Molokai, tan presente en las portadas, los artículos y, sobre todo, en el espíritu de la revista a lo largo de este siglo de vida. También abogó por un periodismo en “red”, donde los diferentes medios van de la mano y se apoyan.
Francesc Rosaura, director de Signos de los tiempos de Tv3, no pudo asistir al acto, pero se hizo presente a través de un vídeo en que afirmaba que 21 no es una “revista de sacristía” y que es capaz de tratar temas muy diversos de una forma siempre positiva, algo loable en estos tiempos en que, a menudo la polémica y aquello negativo acaparan los titulares.
A continuación el fundador del portal Aleteia y antiguo alumno del colegio Sagrados Corazones de Miranda de Ebro, Jesús Colina, quiso subrayar la sintonía existente entre 21 y el Papa Francisco. Para el reciente premio ¡Bravo! De comunicación, la revista es un punto de encuentro entre creyentes y no creyentes marcado por una actitud abierta y de acogida, que son precisamente dos de las características más evidentes del discurso de Francisco.
La periodista Míriam Díez, directora del Observatorio Blanquerna de Comunicación, Religión y Cultura, defendió en su intervención la necesidad de escuchar la gente para entender qué es aquello que tenemos que comunicar. En este mismo sentido se pronunció el periodista de La Vanguardia Iñaki Pardo, que insistió en que la comunicación religiosa a menudo peca de ser autorreferencial, olvidándose que son las historias de las personas, es decir, el factor humano, aquello que realmente interesa a la gente. Justamente esto es la clave de la viralitat de algunas informaciones como la reciente noticía del Papa Francisco dando un abrazo a un niño huérfano.
La intervención de Jordi Listerri, director del portal Cataluña Religión¸ remarcó la manera que tiene el Papa de conectar con la gente a través de gestos sencillos, en que se revela su preferencia por quienes sufren y a través de los cuales consigue llamar la atención de los que buscan. Siguiendo con esta misma idea, Joan Andreu Parra, redactor del seminario Cataluña Cristiana, abogó por un periodismo en que las noticías prefabricadas se dejaran en un lado para dar más paso al testigo y al anuncio para ser fiel a aquello que es genuino del periodismo cristiano, sin miedo a levantar la voz y proyectar una mirada de fe encima los diferentes temas de actualidad, incluso, fuera de la zona de confort de los medios cristianos. Para hacer esto, según el escritor y colaborador de 21, Josep Otón, no se tiene que olvidar que a veces Jesús no usaba un lenguaje explícitamente religioso, sino que usaba un discurso más universal. Por eso es cree que es necesario adaptar el lenguaje para hacerlo más inteligible a tantas personas que a día de hoy ya no emplean las categorías que tradicionalmente se mueve el discurso religioso.
A lo largo del diálogo, todos estuvieron de acuerdo en la necesidad de trabajar en equipo y que los diferentes medios de comunicación religiosa se den la mano mutuamente.. Para Jesús Colina, la comunicación es la cumbre de la comunión, no sólo en el ámbito periodístico, sino en cualquier momento y lugar. Cuando esto pasa se contribuye al evangelización, que es el objetivo de la misión del creyente, a través del testigo del amor (“ en esto conocerán que sois mis discípulos, en que os estimáis los unos a los otros”). En palabras de Míriam Díez, sólo así “ El periodismo religioso, que es una minoría creativa, conseguirá ser significativamente innovador”.
Al final del acto Fernando Cordero cedió la palabra a un alumno del colegio que cursa segundo de la ESO para que compartiera su opinión. El joven expresó que le había llamado mucho la atención el elevadísimo seguimiento que tienen los perfiles del Papa en las redes sociales. Su respuesta evidenció como la presencia en las redes es un medio para llegar a los más jóvenes y a aquellos que están más alejados de la fe.
Y después de la foto de familia en el escenario de la sala de actos, el Colegio ofreció un aperitivo en el cual se siguió hablando de 21, de Francisco, de la comunicación religiosa y de aquellas historias personales que suponen el factor humano. Una bonita forma de brindar por el aniversario de una revista que ha sabido mantenerse joven en todos los aspectos y actualizarse para seguir haciendo aquello, la actualidad con una mirada de fe.








