(Obispado de Girona · 13/06/22) Ayer domingo, con motivo de la jornada Pro Orantibus que la Iglesia dedica a las personas que llevan a cabo una vida contemplativa, monjes, monjas, religiosos y religiosas se dieron cita en el monasterio de San Daniel. Pilar Pina, delegada de la Vida Consagrada al Obispado de Girona ha manifestado que “la vida contemplativa como expresión del amor radical a Dios, se presencia, luz y testimonio evangélico, y es también para el Pueblo de Dios una gracia con la cual el Señor bendice a cada generación cristiana”. El encuentro se basó en momentos de escucha, admiración y contemplación. La profesora Carme Panella explicó la historia y vida del monasterio y después se celebró el rezo de vísperas. Se acabó con una danza de contemplación y una merienda entre todos los asistentes.
Para Pilar Pina, la vida consagrada es un “gran mosaico en comunión con la Iglesia que vive con un espíritu sinodal, sin miedo, con creatividad y diálogo constante”








