(O. Girona · 23/02/26) La Fraternidad de Santa Clara de Vilobí de Onyar acogió, este pasado sábado, 21 de febrero, por la tarde, la apertura e inauguración del Año Jubilar de San Francisco de Asís en la diócesis de Girona, con una eucaristía presidida por el obispo de Girona en la conversión a la convicción el Evangelio. La convocatoria de este Jubileo se ha realizado con motivo de los 800 años del traspaso del santo, con el objetivo de profundizar en su legado espiritual y renovar la vida cristiana a partir de los valores franciscanos de pobreza, sencillez, paz y amor a la Creación.
Durante la homilía, el obispo situó la celebración en el contexto cuaresmal, recordando que la vida humana es un combate espiritual constante: «La historia de la humanidad y nuestra historia personal está hecha de luchas, luchas entre el bien y el mal». Y subrayó que, pese a las debilidades humanas, Dios mantiene siempre abierta la puerta del perdón: «Dios nunca nos abandona, nunca nos da por perdidos». En este sentido, remarcó que las tentaciones siguen presentes hoy con formas parecidas a las de siempre, advirtiendo que a menudo lo que parece atractivo nos aleja de Dios y de los demás.
San Francisco, modelo para el tiempo presente
El obispo presentó a san Francisco de Asís como un ejemplo actual de discernimiento y fidelidad evangélica. Recordando sus acomodados orígenes, destacó el giro radical de su vida. «Francisco quería ir a lo esencial, a lo que realmente vale la pena vivir: Cristo», manifestó, remarcando que esta opción le llevó a una transformación profunda ya una misión renovadora dentro de la Iglesia: «Francisco escogió el camino difícil, estrecho y se casó con la pobreza». El santo de Asís, destacó el obispo, sigue siendo hoy «el hombre de la valentía, de la pobreza, de la sencillez, el hombre de la paz, el hombre que ama la Creación», un referente espiritual capaz de inspirar la vida cristiana contemporánea.
En el tramo final de la homilía, fray Octavio invitó a los fieles a vivir intensamente la Cuaresma siguiendo el ejemplo del santo: «Francisco supo rectificar a tiempo, se convirtió, fue fuerte para rechazar las tentaciones de este mundo». La celebración concluyó con un llamamiento a prepararse para la Pascua con una conversión sincera, inspirada en la vida de san Francisco, porque -como recordó el obispo- el camino cristiano pasa por dejar lo superficial para abrazar plenamente el Evangelio.
Año Jubilar de San Francisco de Asís
La inauguración marca el inicio de un itinerario espiritual que se extenderá a lo largo del año con diversas celebraciones y actividades pastorales. El Jubileo quiere ayudar a los fieles a redescubrir el espíritu franciscano como respuesta a los retos actuales de la Iglesia y del mundo.
Durante este tiempo se han designado como templos jubilares diocesanos la iglesia de la Fraternidad de Santa Clara de Vilobí de Onyar y la iglesia del Convento de los frailes menores Capuchinos de Arenys de Mar. En estos espacios, los fieles podrán participar en celebraciones jubilares o dedicarle tiempo de oración y meditación.








