(URC · 05/12/22) La Unión de Religiosos de Cataluña ha celebrado esta semana el Receso de Adviento a cargo del jesuita, David Guindulain. Por tercer año consecutivo, el encuentro se ha realizado online para facilitar la asistencia a la mayor parte de religiosos del territorio.
“Vamos dónde está el Niño” ha sido el tema de reflexión y oración de este Adviento 2022. El P. David Guindulain, sj que lo condujo con su maestría ha ayudado a tomar conciencia de este tiempo litúrgico tan significativo en la vida de los cristianos.
Tres pasos para vivir ese tiempo
En su intervención, propuso a los asistentes al retiro tres pasos para vivir con intensidad este camino de Adviento.
De entrada, «renunciar al pecado, a todo lo que nos separa de Dios, de los demás y de nosotros mismos”. En segundo lugar, vivir la penitencia como una oportunidad para encontrar un símbolo, una realidad de mi vida que me acerque al Señor ya los demás. Tal y como dijo, “no debemos entenderla como una multa, sino como un paso más que nos lleva hacia Él”.
Finalmente, invitó a “adherirse a Cristo y a buscar al Señor”. “Él viene fajado con pañales y puesto en un pesebre en la debilidad de un niño”, añadió.
Cuestionarnos
David Guindulain, con su reflexión en torno a este camino de Adviento, propuso preguntarse a sí mismo en este trayecto varias preguntas y las intuiciones que nos revelan las respuestas: “¡Qué me mueve en el ahora y en el aquí de este Adviento? Hay que estar atentos a las mociones interiores…- exponía-; ¿Cómo mantener viva la esperanza? La Palabra de Dios nos ayuda a mantener viva nuestra esperanza; ¿Dónde encontraremos a Jesús y sus hermanos pequeños? En la comunidad, en el barrio, en los vecinos, en la familia, etc.”
Caminamos juntos
Además, destacó la necesidad de “caminar juntos, en actitud sinodal sin excluir a nadie del camino”, tal y como el Papa Francisco nos invita, más que nunca este año.
“Vamos hacia el encuentro de Jesús que nace en una cueva a las afueras del pueblo – exhortava Guindulain-, María le acerca en un pesebre y José le contempla dándole el calor de la familia y la acogida de quienes van a visitarlo : los pastores, los sabios de Oriente, la gente de la región”.
En este Adviento nos dejamos acompañar por Jesús, María, José, a los hermanos y hermanas de comunidad.








