(O. de Urgell · 26/05/26) Los días 22 al 25 de mayo, un grupo de diecinueve personas, de Agramunt y también de Ponts, participaron en Granada en los actos de clausura del 150.º aniversario del Instituto de las Hijas de Cristo Rey, unos días llenos de emociones, espiritualidad y, sobre todo, agradecimiento a la figura de su fundador, Mn. Josep Gras i Granollers (Agramunt 1834 – Granada 1918). El viernes salieron desde Agramunt y, después de un viaje de más de 800 km, llegaron a Granada para vivir, con gente llegada de todo el mundo, procedente de su obra pastoral en escuelas, hospitales, residencias…, unas jornadas festivas y muy alegres. El Año Jubilar se abrió el 24 de mayo de 2025 con una Eucaristía que, en la iglesia de la Colegiata de la Abadía del Sacromonte, presidió el actual obispo emérito de Urgell, Mons. Joan-Enric Vives, quien, desde Chile, donde se encuentra ahora, hizo llegar su felicitación a toda la familia en la fe de las Hijas de Cristo Rey (religiosas, seglares, alumnos, amigos de su obra…).
El sábado 23 de mayo, en el paraninfo de la Universidad de Granada, tuvo lugar el acto conmemorativo de clausura, un acto lleno de fiesta, de música, de familias, de participación y de acción de gracias por parte de los cientos de personas que llenaban la sala. Al final, las palabras de la Madre General de las Hijas de Cristo Rey, Hna. Patricia Suárez, subrayaron que este proyecto, que nació hace 150 años, continuaría con fuerza evangelizadora y de servicio a la Iglesia, para posibilitar e instaurar el Reinado de Cristo en el mundo.
Después, la fiesta continuó en la “Casa de San Gregorio” de las religiosas, en el Albaicín, compartiendo un aperitivo de fraternidad y convivencia, un momento y un espacio de reencuentro entre religiosas y seglares. Y la fiesta continuó con una última actividad del día, ahora con la celebración de la oración y de la espiritualidad, bajo el nombre de “Noche de luz”, momentos para llenar el corazón de la presencia del Señor con una adoración eucarística por diferentes iglesias de Granada.
El domingo tuvo lugar la solemne eucaristía de acción de gracias y el momento final de un año con muchos actos programados en diversos lugares, también los que han tenido lugar en Agramunt y que se han recogido en nuestra web diocesana. La misa fue presidida por Mons. José María Gil Tamayo, arzobispo de Granada, celebrando la liturgia del Domingo de Pentecostés. Recogemos de la homilía las palabras de Mons. Gil Tamayo, que dirigió a las Hijas de Cristo Rey y a todos los asistentes que llenaban las naves de la catedral granadina. Les dijo: «Este sacerdote […] se preocupa y quiere instaurar el Reino de Dios en una sociedad. ¿Y cómo lo hace? Con lo que es más necesario y que entra también de pleno derecho en la misión de la Iglesia: enseñar. Id y enseñad para hacer hombres y mujeres según el Evangelio, con los criterios de Cristo”.
El lunes 25, camino de regreso hacia Agramunt, con sentimientos de alegría y de ser parte de la historia de una Congregación que ha celebrado su aniversario. Una alegría que les acompañará a todos ellos, pero especialmente a las tres religiosas Hijas de Cristo Rey que forman la comunidad en la Vila de Agramunt y Ribera del Sió.








