(O. Urgell · Mn. Jaume Mayoral · 01/06/26) Unos 25 peregrinos vinculados a las Hijas de Cristo Rey compartieron unos días con la comunidad parroquial y con las religiosas de Mn. Josep Gras, en una convivencia que tuvo lugar del 28 al 30 de mayo en Agramunt. En el grupo había religiosas y seglares procedentes de Senegal, Perú, Argentina, Colombia y España, acompañados por la consejera del Gobierno General de las Hijas de Cristo Rey, la Hna. Béatrice Amy Ndour. Sus anfitriones más cercanos fueron los vecinos de Agramunt que participaron en el inicio y la clausura de los actos del Jubileo de los 150 años de las religiosas de Mn. Gras en la ciudad de Granada, lugar donde reposan los restos del venerable sacerdote.
Agramunt les ofreció un amplio programa de actividades relacionadas con la villa, pero también con la vida de su fundador, el venerable Mn. Josep Gras. Así, visitaron los espacios más emblemáticos de Agramunt: la iglesia parroquial, donde se encuentra la pila bautismal en la que fue bautizado Mn. Gras; también el refugio de la Guerra Civil ubicado en la misma iglesia parroquial; una visita al Museo del Turrón y del Chocolate, y otros lugares emblemáticos de la localidad. No faltó un momento especialmente solemne y emotivo cuando fueron recibidos en el Salón de Plenos del Ayuntamiento por la alcaldesa, Ilma. Sra. Sílvia Fernàndez, acompañada por el rector de la parroquia, Mn. Jaume Mayoral, con unas palabras de reconocimiento a la labor de las religiosas y a su presencia en Agramunt. Hubo también un gesto muy dulce cuando se ofreció a la alcaldesa una tableta de chocolate de Agramunt envuelta con la imagen de Mn. Gras y el logotipo de los 150 años, mientras que el Ayuntamiento les obsequió con diversas publicaciones sobre el patrimonio de Agramunt.
También tuvo lugar una comida de fraternidad entre los peregrinos y quienes viajaron desde Agramunt a Granada, unas 50 personas que compartieron mesa, celebración y hermandad. Antes de la misa de la tarde del viernes se vivió uno de los momentos más emotivos con la visita a la casa familiar del venerable, hoy ya propiedad de la Congregación de las Hijas de Cristo Rey, una casa que desean recuperar como un espacio que haga visible la vida y la obra del fundador, así como la acción pastoral y evangelizadora de las religiosas.
Y, para culminar una jornada llena de momentos emocionantes, tuvo lugar en la iglesia parroquial la misa de acción de gracias por los 150 años de la fundación de las Hijas de Cristo Rey. Los cantos del Coro Parroquial solemnizaron la celebración, como tantas otras veces en la vida de la parroquia. En la homilía, Mn. Mayoral les recordó que solo desde una vida de oración y de acción evangelizadora puede construirse el Reino de Dios, tal como pedía Mn. Gras. En las palabras finales, el grupo de peregrinos dio gracias por la acogida recibida y por el sentido de fraternidad cristiana que habían vivido y compartido. Con el grito de «¡Viva Cristo Rey!» concluyó la misa, tras la cual se compartieron coca y vino dulce entre los numerosos asistentes que participaron en el acto litúrgico. La parroquia agradeció a tantas personas que, sumando sus esfuerzos, hicieron llegar a todos los participantes el calor humano desde la sencillez, pero también desde la generosidad que forma parte del ADN de Agramunt.
La celebración de la Eucaristía puede verse aquí








