¡600 inscritos! Con esta cifra podemos decir que la Vida Consagrada está muy viva y que vive con ilusión y esperanza. Y con esta ilusión y el lema del Año Jubilar “Peregrinos de esperanza”, este 15 de marzo, subimos a La Abadía de Montserrat para celebrar 1.000 años de Vida Consagrada, en este bello rincón tan entrañable de nuestro país.
Desde la Unió de Religiosos de Catalunya, agradecemos la implicación y participación de las diferentes instituciones que han participado en la organización. Una convocatoria de esta magnitud ha requerido la colaboración de todos y todas, especialmente, de los delegados/as diocesanos/as de Vida Consagrada, así como, la de la comunidad benedictina. Hay que destacar el esfuerzo del portavoz de la comunidad, P. Bernat Juliol, que, con mucha discreción y cuidado nos ha facilitado y ayudado en la organización de este encuentro, ya que, son muchos los aspectos y detalles que han puesto en nuestras manos para contribuir y poder desarrollar nuestro fraternal encuentro.
La Peregrinación de la URC a Montserrat, supone a la vez un paso adelante para continuar trabajando con los diferentes superiores y superioras de las comunidades religiosas del territorio, para generar y promover espacios de encuentro entre las congregaciones y órdenes religiosas presentes en Cataluña.
Esta celebración nos estimula y anima. Sabemos y somos conscientes que a lo largo de este milenio han sido centenares de generaciones de monjes, que han hecho de Montserrat un faro que ha guiado y continúa guiando nuestra fe.
Nuestros hermanos benedictinos han hecho de Montserrat la casa solariega de todos los catalanes; María, la Madre, nos ha acogido siempre con los brazos muy abiertos y, juntos, nos hemos podido alimentar de la mesa eucarística, de la sabiduría de la Palabra del Padre y del don de la fraternidad.
No querría acabar este escrito sin hacer referencia al acertado lema: “Ora, lege, labora, rege te ipsum in communitate”. Sabias palabras que tienen que continuar aconteciendo para nosotros todo aquello que representa la comunidad monástica de Montserrat, una comunidad de Vida Consagrada que, a través de nuestra y estimada “Moreneta” nos acerca a Dios.
¡En este peregrinaje, disfrutamos de la fiesta y alabamos Dios!
Fraternalmente,
Hno. Xavier Fortuny
Secretario general








