“La obra de la justicia será la Paz y los frutos de la Justicia serán tranquilidad y seguridad para siempre” (Is 32, 17)
Las hermanas de la Compañía de Santa Teresa de Jesús en Nicaragua (Hermanas Teresianas), como parte de la Iglesia y de la sociedad civil, NOS UNIMOS A LOS PRONUNCIAMIENTOS que, en el contexto de los acontecimientos que vive nuestro país en estos últimos cuatro días, han emitido la CONFERENCIA EPISCOPAL, la CONFER, la FENEC y la Compañía de Jesús en Nicaragua.
A nosotras también “nos duele Nicaragua”. Nos duelen los jóvenes que hoy están siendo asediados y reprimidos en los principales recintos universitarios del país, nos duelen los Nicaragüenses que murieron en tantos años de guerra y los que han muerto en estos últimos días. Nos duele la injusticia vivida por tantos años, la falta del estado de Derecho, la falta de respeto a la Constitución. Nos duelen nuestros campesinos que luchan por la justicia y la conservación de la tierra, nos duelen nuestros adultos mayores jubilados, nuestros educadores y educadoras, los miles de trabajadores que en este país cotizamos cada mes para garantizar la salud y una vejez digna y nos duele la pobreza de tantos miles de Nicaragüenses. Nos duelen los gritos, los golpes, las balas, la falta de consciencia con que entre hermanos nos tratamos. Nos duele que en Nicaragua se violente la libertad de prensa, de expresión y que debamos temer al salir a la calle cuando ejercemos el derecho de manifestarnos.
Nos duele la situación de violencia que vivimos hoy, y junto con la Iglesia, queremos pronunciarnos:
1. En contra de la represión y de las muertes que estamos viviendo en todos los puntos del país los Nicaragüenses que salimos a las calles a manifestar nuestro descontento, especialmente los jóvenes universitarios.
2. En contra de las reformas del INSS adoptadas por el gobierno.
3. Nos pronunciamos a favor del diálogo que involucre a todos los sectores sociales del país, queremos la verdadera reconciliación, y creemos en un diálogo que abra caminos nuevos de democracia.
4. Pedimos el respeto y la libertad de prensa sin censura para todos los medios de comunicación y difusión. Esto incluye la libertad en el uso de las redes sociales a la cual todos los ciudadanos tenemos derecho.
5. A la Policía Nacional, le pedimos servir y proteger a su pueblo. Lamentamos profundamente ver a oficiales agrediendo a la gente y percibir que hoy los Nicaragüenses, en vez de sentirnos protegidos y resguardados por la institución, tenemos miedo.
6. Hacemos nuestras todas las demandas que ha hecho la Iglesia Católica a través del pronunciamiento de la Conferencia Episcopal, especialmente que las autoridades “escuchen el grito de los jóvenes y de otros sectores”. Es evidente que el pueblo entero, manifestándose en las calles de las principales ciudades del país, está levantando su voz pidiendo a gritos un cambio social que nos favorezca a todos y todas.








