(AF · Jordi Pacheco · 12/07/25) Como cada mes de julio, el fraile agustino Paulo Gabriel López Blanco (Zamora, 1950) ha viajado desde Brasil hasta Salt para pasar unos días junto a su hermana, su cuñado y sus sobrinos. Fue a vivir al país latinoamericano en 1972, inspirado por “grandes pastores y profetas” como el peruano Gustavo Gutiérrez o el catalán Pere Casaldàliga, principales exponentes de una “Iglesia viva y comprometida” que, afirma, “supo unir la experiencia de Dios con los pobres para transformar la realidad y el mundo”.








