(Catalunya Religió · 16/04/25) El Monasterio de Poblet, uno de los grandes símbolos del patrimonio espiritual y cultural de Cataluña, se encuentra inmerso en un momento de transición y reflexión sobre su futuro. Con una comunidad de diecisiete monjes —cuatro de los cuales en la enfermería— el abad Rafel Barruè reconoce, en una entrevista a la Agencia Catalana de Noticias -ACN-, que la vida monástica ha cambiado mucho en las últimas décadas. El año 1999, él mismo ingresó como monje número 33, y en 25 años la comunidad ha disminuido en la mitad. Aun así, Barruè mantiene una actitud esperanzada y apuesta por nuevos caminos para acercar la vida monástica a las generaciones más jóvenes.
Categoría: Noticias
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