(O. de Girona · 20/03/25) Este pasado martes 18 de marzo se celebró el 141º aniversario de la muerte de Maria Gay, fundadora de la comunidad de las Religiosas de San José de Gerona. El obispo fray Octavi fue invitado por la mañana a visitar las instalaciones del Centro Geriátrico Maria Gay de Girona, donde pudo hablar e interesarse por los internos. Después, presidió la misa en la iglesia del centro. Destacó la figura de Maria Gay por su servicio desde la humildad: “Fue justa y ayudó a los oprimidos por la dolencia, quiso obedecer al Señor y lo hizo dando lo mejor de ella misma a los demás, a los enfermos”. Dirigiéndose a las religiosas de la congregación, el obispo afirmó que “El carisma de servicio estaba muy presente en vuestra fundadora y lo es también hoy entre vosotras. Un servicio humilde, discreto; un servicio en definitiva de los que gustan al Señor, sin anuncios espectaculares, pero dado de corazón, desde lo más profundo de vuestros corazones”. Hizo también una analogía entre la figura de San José, el santo a quien está dedicada la congregación, y la humildad: “San José era tan humilde que se comunicaba con Dios en sueños, como si no se atreviera o no se considerara digno de hacerlo frente a frente. Era un hombre dedicado a servir al Señor, a tenerlo en casa, a educarlo y a hacerlo crecer; pero no abandonó nunca esta humildad de saberse un instrumento en manos de Dios”. Finalmente, alentó a las religiosas a continuar la tarea: “Vosotras, como nos pide a todos juntos el papa Francisco por esta Cuaresma, ya andáis juntas en la esperanza, en la esperanza de dar esperanza a los demás”.
Maria Gay y Tibau nació en Llagostera el 1813 y murió en Girona en 1884. Fundó la congregación de las Hermanas de San José de Gerona, denominadas popularmente “veladoras”, en 1868 destinada a acompañar a los moribundos, enfermos y gente mayor pobre. Actualmente, se dedican también al mundo de la enseñanza, sanitario y pastoral, en doce países. La comunidad en nuestra diócesis está presente en Banyoles, Cassà de la Selva, Figueres, Girona, Malgrat de Mar, Olot y Solius.
Maria Gay está en proceso de canonización. El 2013 el papa Francisco la declaró “venerable”. Un próximo paso, antes de llegar a ser declarada santa, será la beatificación. Por eso es necesario que se apruebe un milagro concedido por su intercesión.








