(A. Tarragona · 04/02/25) El domingo día 2 de febrero, el arzobispo Joan, tras asistir a la representación de la Moixiganga, presidió el oficio solemne en honor de la Mare de Déu de la Candela, que llenó con cientos de personas la amplia nave de la iglesia parroquial de Sant Joan Baptista. Además, al celebrarse la Jornada Mundial de la Vida Consagrada, una cincuentena de religiosas y religiosos de toda la archidiócesis se sumaron a esta eucaristía.
La misa empezó con la bendición de las candelas y la procesión por las calles de los alrededores de la Parroquia. Asistió, también, una numerosa representación del Ayuntamiento de Valls, encabezada por la alcaldesa Dolors Farré. De regreso a la iglesia, la eucaristía siguió con la liturgia de la Palabra. En la homilía, el Dr. Planellas recordó que «la comunidad cristiana sigue siendo el lugar de nuestro encuentro con Dios», ya que «el nuevo templo de Dios hoy es la Iglesia y, como Simeón, los hombres y mujeres de hoy encontramos a Jesús, el conocemos por la fe y lo recibimos en la eucaristía».
Por otra parte, aseguró que «la luz de la candela es la luz de la fe que nos guía por los caminos de la vida» y agradeció a la comunidad cristiana de Valls por «mantener la lámpara de la fe en la ciudad». Tras la profesión de fe, las religiosas y religiosos renovaron sus votos.
Ya por la tarde, el Sr. Arzobispo visitó Picamoixons, donde fue recibido en el Ayuntamiento por los representantes del Consistorio y, después, celebró la eucaristía en la Parroquia de Sant Salvador.








