(Claretianos · Juan Martin Askaiturrieta cmf · 20/10/23) Este es el mensaje del superior de la provincia claretiana de San Pablo, Juan Martin Askaiturrieta, con motivo de la fiesta de san Antonio Maria Claret que se celebra el 24 de octubre.
“Te recomiendo que reavives el fuego del don que Dios te concedió” (2Tm 1,6).
Queridos hermanos,
Espero que estéis todos bien. Hemos entrado ya en un nuevo curso pastoral, con la configuración de las nuevas comunidades. Durante esta semana estamos celebrando en todas nuestras comunidades y plataformas apostólicas la fiesta del P.Claret. Lo hacemos en este año jubilar en el que nos preparamos para la celebración del 175 aniversario de la fundación de la Congregación.
Ha pasado mucho tiempo desde aquel 16 de julio de 1849 en Vic. El P.Claret, sintiendo la urgencia de anunciar el amor de Dios en aquel contexto concreto, reunió un pequeño grupo de sacerdotes a los que contagió su pasión misionera. Aquel inicio, aparentemente pequeño y con un futuro incierto, fue el inicio de una familia misionera que, a lo largo y ancho del mundo, ha ido llevando desde entonces el fuego del amor de Dios a tantas y tantas personas. Podemos decir ciertamente que el Espíritu Santo, a través de nuestra familia misionera, ha tocado la vida de muchas personas poniendo luz, esperanza y fe. Sin ninguna duda, la familia claretiana ha sido mediación de Dios para muchas personas.
La celebración de este año jubilar tiene que ser estímulo para reavivar el carisma recibido, una llamada a vivir con gozo y entrega creciente la vocación recibida. En la vocación misionera no podemos vivir de rentas, ni agarrarnos únicamente a lo que otros hermanos han vivido en el pasado. Hoy somos ungidos por el Espíritu Santo para continuar con la labor evangelizadora; hay muchas vidas que acompañar, que sostener, que levantar… Lo sabemos bien, vivimos un tiempo no fácil, convulso, muy cambiante, y con un clima aparentemente poco receptivo a la fe. En medio de todo ello, queremos recobrar la centralidad de la Misión y vivir el gozo de ser evangelizadores hoy.
Esta fiesta la celebramos con tantas personas que, de distintas maneras, se sienten vinculadas y partícipes de la Misión que entre todos llevamos adelante. Que la celebración de este aniversario nos lleve a todos a crecer en una mayor identificación con el carisma recibido, y vivirlo con una agradecida entrega. Os invito a que durante estos días podamos todos renovar la profesión que un día hicimos, bien en comunidad bien con el pueblo de Dios al que servimos.
María, Madre y formadora de los apóstoles, nos lleva de su mano y nos señala el camino para vivir atentos al querer de Dios y dar respuesta a tantas necesidades como encontramos en el día de hoy.
Rezamos unos por otros. Un saludo y felicitación fraterna en nombre de todo el Gobierno Provincial. En comunión.








