(Dominicos)
Se nos ofrece un tiempo regalado para que cada uno de nosotros descubramos la aspiración a vivir en este mundo formando fraternidad con los demás. Es una invitación a todos los miembros de la Familia Dominicana a profundizar aún más en la personalidad y santidad de Domingo. Y a actualizarnos, para ello, con un mayor conocimiento de su figura como referente de espiritualidad para nuestro tiempo.








