(Claretianos · 05/10/24) Un grupo bastante numeroso de miembros de la familia claretiana de toda Cataluña se han reunido este sábado 5 de octubre para celebrar los 175 años de la fundación de la congregación. La jornada ha tenido lugar en el Templo de Sant Antoni Maria Claret de Vic, casa madre de la congregación. Ha empezado con una oración inicial que ha concluido con una invitación a hacer una visita contemplativa al Museo Claret y una plegaria ante la celda de la fundación. Durante este espacio de recogimiento, los asistentes han reflexionado sobre la profunda influencia del Padre Claret en sus vidas.
El P. Juan Carlos Martos, director del Centro de Espiritualidad Claretiana ha ofrecido una conferencia en la que ha repasado los inicios y la historia de la fundación, poniendo el enfoque en cómo Sant Antoni Maria Claret vio clara su vocación de impulsar una nueva entidad misionera dentro de la iglesia. Martos ha recordado como el año 1849 el padre Claret fundó la congregación en una celda del seminario de Vic con cinco sacerdotes. “Claret tuvo conciencia de responder a una emergencia como es la necesidad de despertar la fe dormida de la gente y formarla. Sabía que las obras no podían quedar aisladas y trabajó en colaboración con otras. Así mismo, aplicó estrategias para sostener el fruto de las misiones”.
A la vez, Martos ha explicado que “en una época en la que los religiosos eran expulsados, la congregación fue clave para mantener viva la evangelización en Cataluña y España”. Finalmente, sobre Claret ha asegurado que “un solo hombre consiguió alcanzar diferentes campos de apostolado y despertar un movimiento amplio y múltiple a la Península y más allá de las fronteras. Es una llama que continúa encendida pese a los intentos de apagarla. Esta es una gracia singular que Dios nos dispensa con su misericordia. Tenemos que ser valientes y continuar extendiendo la obra claretiana allá donde nos encontramos. Damos gracias a Dios por esta tarea apostólica y claretiana”. Por su parte, el prefecto de formación y espiritualidad de la provincia de Santo Pablo, el P. Máximo Muñoz ha animado a “seguir haciendo vivo este carisma” y ha recordado que “la misión claretiana no es solo de los religiosos, sino que todos estamos llamados a ser discípulos-misioneros”.
“En una época en la que los religiosos eran expulsados, la congregación claretiana fue clave para mantener viva la evangelización en Cataluña y España”
Posteriormente, y antes de la celebración de la eucaristía en memoria de los 175 años de la congregación, se han podido presentar dos de los proyectos solidarios y evangelizadores en que trabaja el ONG Enlace Solidarios impulsada por los Claretianos. Se trata de la iniciativa de apadrinamientos a la misión de Guajarà-*Mirim (Brasil) y el proyecto de la escuela Sant Antoni Maria Claret de Nyabwina en Uganda para educar niños y adolescentes procedentes de familias que se dedican a la agricultura de subsistencia. Las Misioneras de la Institución Claretiana han informado sobre los campos de trabajo realizados un año más en el Paraguay. “La vida de un claretiano sin dedicarla a los otros no tendría sentido”, han recordado sobre los dos proyectos.
A continuación se ha celebrado la eucaristía presidida por el padre provincial de Santo Pablo, Juan Martín Askaiturrieta y concelebrada por un buen grupo de claretianos. Durante la celebración todos los claretianos presentes han renovado su profesión religiosa, para dar testigo que aquello que empezó hace 175 años sigue muy vivo.
«La característica más importante de san Antonio Maria Claret fue siempre su vocación misionera y el espíritu de evangelización»
En la homilia, el padre Juan Martín Askaiturrieta ha recordado que “la característica más importante de san Antonio Maria Claret fue siempre su vocación misionera y el espíritu de evangelización, que en su época no era nada fácil”. En este sentido, ha animado a seguir su ejemplo, “a ver en el mundo de hoy no solo dificultados, sino oportunidades. Nuestra vocación misionera recae al ver oportunidades allá donde nos encontramos, con los enfermos, con los más pobres, y con los que no conocen Cristo”, ha recordado.
Finalmente, los claretianos que se han reunido a la celebración han podido disfrutar de una comida de hermandad, que ha servido para poner punto final a los actos de conmemoración del 175.º cumpleaños de la congregación claretiana.








