(Claretianos · 26/08/26) La Catedral de Tarragona acogió el pasado 15 de agosto la conmemoración del 175.º aniversario del Voto de Tarragona, un momento clave en el origen de la congregación Religiosas de María Inmaculada Misioneras Claretianas. El acto central tuvo lugar en la Capilla de la Virgen del Claustro con una eucaristía presidida por el arzobispo Joan Planellas y reuniendo a religiosas de la congregación llegadas de diversos países, encabezadas por la superiora general, la hermana Priscilla Latela.
La efeméride se remonta al 15 de agosto de 1851, cuando la venerable María Antonia París, hija de Vallmoll, y cuatro compañeras, se consagraron a Dios en la capilla de la Virgen del Claustro de la Catedral con el compromiso de ir por todo el mundo sin separarse. Aquel gesto fue la semilla de la futura congregación, erigida años después en Santiago de Cuba con el padre Claret como el hombre apostólico que Dios había prometido a la madre París que la ayudaría a realizar esta obra, que tendría 1855 como año fundacional de la Congregación.
Durante la celebración, el arzobispo destacó la vigencia de aquel “sí” generoso y misionero, y agradeció los frutos que este compromiso ha dado a lo largo de los años. La jornada se cerró con una oración en la capilla del Claustro, la renovación de los votos de las religiosas y la inauguración de una placa conmemorativa en la misma capilla.
Como subrayan desde la Congregación, ‘El Voto de Tarragona no habla solo de cruzar mares. Habla también de permanecer unidas. Porque misión y comunión nacieron juntas aquel día. Y, 175 años después, aquella promesa sigue siendo una llamada: cruzar también los mares que hoy nos separan —las diferencias, las distancias, las heridas y las resistencias— para seguir caminando juntos, como familia, al servicio del Reino.’
Una vigilia como celebración anticipada
El día anterior, en la Casa de espiritualidad que la Congregación tiene en Reus, tuvo lugar una primera celebración: una vigilia de oración que transcurrió entre el Museo y la capilla donde reposan los restos de la Venerable María Antonia París. Allí, diversas misioneras junto con miembros de la Familia Claretiana, laicos claretianos, sacerdotes de la archidiócesis de Tarragona y otras religiosas se unieron rezando y dando gracias por estos 175 años.
En nuestra provincia, las Misioneras, que forman parte de la Familia Claretiana, tienen presencia en Reus, Barcelona, Tremp, Roma y Ciampino.








