(Claretianos · 16/07/26) El Gobierno General de la Congregación ha erigido oficialmente la comunidad de Vic-Sallent como Casa Generalicia, una nueva etapa que ha entrado en vigor este jueves 16 de julio, coincidiendo con el 177º aniversario de la fundación de la Congregación (1849).
El anuncio se ha hecho público en Vic durante la celebración eucarística conmemorativa del aniversario de la Congregación, presidida por el vicario provincial de Sanctus Paulus, el Padre Màxim Muñoz.
Esta decisión sitúa directamente los espacios fundacionales de la Congregación bajo la responsabilidad del Gobierno General de los Misioneros Claretianos, con sede en Roma, reforzando así su dimensión internacional como lugares de memoria, espiritualidad y peregrinación.
Un nuevo impulso a los lugares fundacionales
Vic, donde san Antonio María Claret fundó la Congregación, y Sallent, su villa natal, pasan ahora a ser una Casa Generalicia, una decisión fruto de un proceso de discernimiento compartido entre la comunidad de Vic-Sallent, el obispado de Vic, la Provincia de Sanctus Paulus y el Gobierno General.
El decreto responde también a las orientaciones del XXVI Capítulo General, que invitan a redescubrir los lugares claretianos como espacios de inspiración, renovación espiritual y peregrinación. Con este paso, Vic y Sallent se incorporan a los santuarios congregacionales de referencia, junto con Barbastro y Roma.
El Superior General, P. Mathew Vattamattam, ha calificado esta nueva etapa como «una ocasión llena de simbolismo y de gracia» y ha expresado el deseo de que estos espacios «continúen siendo un lugar donde el espíritu claretiano se mantenga vivo, se profundice y se comparta con misioneros y peregrinos de todo el mundo».
Un reconocimiento internacional en el mensaje de aniversario de la Congregación
En la misma línea y en el mensaje dirigido a toda la Congregación con motivo del 177º aniversario de la fundación, el P. Vattamattam ha querido hacer público su reconocimiento con las siguientes palabras: ‘Quiero expresar también mi más profundo agradecimiento a la antigua Provincia de Cataluña y a la actual Provincia de Sanctus Paulus. Desde los mismos orígenes de la Congregación, y también en momentos especialmente difíciles de nuestra historia, han cuidado, han preservado y han promovido generosamente estos lugares tan estrechamente vinculados a nuestro Fundador y a nuestro carisma. Gracias a su fidelidad, dedicación y sacrificio, este precioso patrimonio espiritual y misionero ha sido custodiado y transmitido hasta nuestros días. Toda la Congregación les debe un sincero reconocimiento’.
Una mirada internacional sin perder el arraigo
El vicario provincial, P. Màxim Muñoz, ha destacado que esta decisión es fruto de un largo recorrido: «Hace años que trabajamos para que Vic y Sallent sean cada vez más patrimonio de toda la Congregación. Este paso nos permite hacer realidad esta visión.»
Muñoz también ha subrayado que este cambio no comporta el cierre de la comunidad ni el traslado de los religiosos a corto plazo que actualmente desarrollan allí su misión.
En la misma línea, el Superior Provincial, el padre Juan Martín Askaiturrieta, ha remarcado el sentido congregacional de la decisión: «No es que la Provincia pierda Vic; es que Vic y Sallent pasan a ser aún más de toda la Congregación. Esto es un reconocimiento que permitirá un nuevo impulso desde el corazón de nuestra Provincia, que es el corazón de la Congregación. Por supuesto, nuestra Provincia continuará colaborando y estando bien presente en estos lugares que tanto ama».
¿Qué significa ser Casa Generalicia?
La nueva Casa Generalicia dependerá directamente del Gobierno General de los Misioneros Claretianos, dejando de estar adscrita a la Provincia Claretiana de Sanctus Paulus.
Esto significa que será el Gobierno General quien asumirá la responsabilidad de la animación y el gobierno de la comunidad, así como la asignación de los recursos humanos necesarios para garantizar su misión al servicio de toda la Congregación.
Los misioneros que actualmente forman parte de la comunidad continuarán desarrollando allí su labor, ahora integrados en la nueva Casa Generalicia y manteniendo al mismo tiempo los vínculos con sus provincias de origen.
Vic y Sallent, referentes de la espiritualidad claretiana
En Vic, la comunidad claretiana cuida la Casa de Espiritualidad, el Templo-Sepulcro de San Antonio María Claret, el Museo del Padre Claret y el Centro de Espiritualidad Claretiana (CESC), entre otros proyectos como el Casal Claret.
En Sallent, los claretianos atienden la Casa Natal-Museo de San Antonio María Claret, el templo adyacente y la parroquia de la población.








