El día 13 de septiembre, viernes, la hermana Maltina Muliu Muthoka, nacida a Kenia el 30 de marzo 1980, ha hecho la primera profesión religiosa en la Congregación de las Sirvientas de la Pasión. Institución fundada por la Vble M. Teresa Gallifa Palmarola que quiere ser conciencia y voz en la defensa del derecho en la vida integral del no nato así como cuidar de las madres en situaciones difíciles y de los enfermos solos y abandonados.
Toda la familia global de las hermanas y en especial la comunidad del c/ Llobet y Vall-Llosera (BCN) ha vivido un día de alegría y esperanza. Alegría por la Hna. Maltina que ha hecho sus primeros votos religiosos y esperanza porque el carisma transmitido por la Vble M. Teresa Gallifa P. da sus frutos en el tiempo.
La celebración se desarrolló en un clima sencillo, fraterno y acogedor. Después de la Eucaristía, un refrigerio nos permitió compartir, saludarnos y desear un buen camino a la Hna. Maltina. Asistieron un buen grupo de religiosas/os, la coral de la casa y un grupo de laicos y laicas amigos y colaboradores de las hermanas.
Unos momentos de agradecimiento para todas las personas que a lo largo del camino han acompañado a la Hna. Maltina pusieron un toque de emoción.
La Vida Religiosa vive unos momentos de fragilidad, tal como Jesús vivió en el momento de su Pasión y Muerte. Pero como dice el profeta Isaías 43,1 “No tengas miedo, que yo te libero. Te he llamado por tu nombre: eres mío/mía”. La Vble M. Teresa G. nos recuerda: “Por tu Pasión y Cruz, Señor, dadme a conocer lo que tú quieres de mí”.
La Hna. Maltina y todas las personas que emprenden un camino de fe y compromiso con el Evangelio de Jesús nos ayudan a descubrir que Dios está presente y no abandona en su Pueblo.
Necesitamos testimonios de su presencia oculta en medio de tanta ausencia del sentido trascendente de la vida y del mismo Dios. Deseamos a Maltina acierto y coraje en el camino del seguimiento de Jesús poniendo toda la confianza en Dios como María de la Visitación.
Palabras de agradecimiento de Maltina
Alabada sea la Pasión y muerte de nuestro Señor Jesucristo. Hoy es un día muy importante para mí, hoy es un día de acción de gracias y de agradecimiento. Quiero comenzar agradeciendo a Dios por haberme dado esta vocación en esta familia religiosa consagrada al servicio de la vida, un bello carisma transmitido por la Venerable Madre Teresa Gallifa Palmarola. Su vida me ha inspirado a continuar sirviendo en la Iglesia con el entusiasmo que ella tenía. He experimentado un gran amor de Dios en la comunidad donde expresé mi alegría al servir a mis hermanas, mujeres y niños. Una misión particular al servicio de la vida humana en el aspecto natural y sobrenatural. Me di cuenta de que servir a la humanidad es servir al mismo Cristo. Este fue el mismo amor que vivió nuestra fundadora: vida de oración, sacrificio y amor por el camino de la cruz. Su amor íntimo siempre tuvo el origen en la pasión de Cristo. Que el señor me ayude a vivir con alegría mi vocación en fidelidad a Jesús que vive en mí, en una fidelidad muy grande a los hombres y mujeres, y a los niños que esperan en una fidelidad completa a la buena noticia que tengo que proclamar y entregar : Heme aquí, Señor para hacer tu voluntad.








