(AF · Jordi Pacheco · 22/04/24) “Si estoy al frente vuestro es simplemente para serviros, para seros de provecho. El episcopado no tiene otro sentido que el servicio a Cristo, a la Iglesia, a quienes forman la diócesis y, en definitiva, a todos nuestros conciudadanos”. Así se ha expresado fray Octavi Vilà en su primera alocución como obispo de Girona después de haber sido ordenado este domingo 21 de abril en la catedral de Santa María, donde ha invitado a “vivir la fe con convencimiento, con firmeza, con ilusión y, sobre todo, con esperanza”.
“No tengamos nunca miedo a tener esperanza”, ha pedido Vilà al final de una emotiva ceremonia en la que ha instado los fieles a “no avergonzarse nunca del evangelio” y vivir la fe con “autenticidad” y “fidelidad”. “No nos avergüencemos de nuestra fe, de ser felices de vivirla, sin caer nunca en un orgullo excluyente”, ha añadido ante las 1.500 personas que han querido estar presentes para rendirle una bienvenida llena de afecto. A todas ellas, el prelado ha recordado la necesidad de “tener alegría de andar juntos” y “recuperando la esencia sinodal de la Iglesia”, que “tiene que ser la gran casa de todos”.








