El espacio audiovisual Tiempo de Iglesia entrevista al fraile capuchino del convento de Arenys sobre su testimonio de fe
«Busqué en Google Franciscanos de Catalunya, y me salieron los Franciscanos Capuchinos de Arenys». Éste fue el primer encuentro con los capuchinos que vivió Fray Marc Vallès al principio de su experiencia de fe. Así lo explica durante el espacio audiovisual del obispado de Girona Temps d’Església el capuchino Fray Marc Vallès, que recientemente ha hecho la profesión temporal. Tras pregunta y respuesta con el periodista Xavier Roca, el fraile da a conocer su testimonio de fe y cómo ha descubierto este camino de Jesús y el itinerario de San Francisco que le enamoró».
Enamoramiento con Dios y San Francisco
Después de ejercer como librero, hizo de voluntario en el centro de Hermanas Servidoras de Jesús del Cottolengo del Padre Alegre y fue allí donde escuchó la primera llamada. Tal y como explica, trabajando en ella descubrió «un deseo muy fuerte de Dios». «¡Me pedía más intimidad!» – explica- .»Viajé con los enfermos a Santiago de Compostela y durante ese viaje la figura de San Francisco de Asís se me despertó», afirma el fraile. Más tarde, buscando en internet los franciscanos encontró a los franciscanos de Arenys e hizo la primera visita. Durante su estancia con los frailes descubrió un camino con Jesús y el itinerario de San Francisco que le «enamoró».
Tras toparse en distintas ocasiones con frailes capuchinos, definitivamente en Tierra Santa «abierto al Espíritu Santo y tan sensible a lo que escuchaba» decidió regresar cinco meses al convento de Arenys, donde pidió finalmente entrar. «Fue una realidad que desembocó en una vocación plena. Todo ha sido como piezas de un rompecabezas que han ido encajando», declara.
En toda vocación está el momento clave en el que dices «Sí». Para Fray Marc Vallès el encuentro luminoso fue el enamoramiento con Dios, cómo entró y le dio la vuelta la vida. «En este momento San Francisco me interpela cómo has vivido, incluso, los momentos más oscuros y dices ‘este es el sitio’ – detalla fray Vallès al periodista- . Es como si me hubieran dado la golosina más dulce que estaba esperando y dices: ésta es».
Compartirlo con la comunidad
Ahora, fray Marc Vallès, vive en la comunidad de Arenys conviviendo con los trece frailes que la forman. Después de dar el paso de la profesión temporal dentro de tres años podrá acceder a la profesión perpetua. Desde su vivencia, aconseja a todo aquel que se plantea la vocación encontrar a alguien a quien poder explicarlo. «Hay tanto ruido y distracciones… Es necesario el diálogo con otro para encontrar un ‘ven y verás’. Le aconsejo buscar comunidad para vivir esa experiencia de fe con hermanos», añade.
Entrevista con Temps d’Església








