(AF · Jordi Pacheco · 16/10/26) El fraile Enric Casanovas fue ordenado presbítero el pasado 11 de octubre en el Convento de los Capuchinos de Arenys de Mar. Con esta ceremonia, oficiada por el obispo de Girona, Octavi Vilà, el religioso catalán culmina un proceso de 8 años de formación en la localidad del Maresme antes de poner rumbo a su próximo destino: el Convento de Palma (Mallorca), donde se instalará la próxima semana para dar respuesta a las necesidades pastorales de la isla. Una ordenación presbiteral que fue también una despedida y que, en palabras del mismo fraile, «sirvió para dar las gracias a la comunidad cristiana de Arenys». Para él, «es una gran alegría poder dar este paso, que me permite ayudar a la comunidad a través de los sacramentos, y también una gran responsabilidad».








