(AF · Xavier Pete · 14/10/26) El nombramiento póstumo de fray Cinto Duran como Hijo Adoptivo de Arenys de Mar quiere ser el reconocimiento de una vinculación que, a lo largo de décadas, transcendió los muros del convento y se adentró en la vida de la villa. El alcalde, Estanis Fors, subraya para la Agencia Flama la huella de un religioso que, sin haber nacido en el municipio, lo convirtió en su casa y estableció unos vínculos profundos con sus habitantes. «Dejó una impronta profunda entre nosotros», afirma.








