Hna. Susana García del Álamo, Presidenta de la URC
GG Carmelitas de San José
Es un buen momento para reencontrarnos con ese libro que nos regalaron y tenemos en el estante.
Es un momento oportuno y necesario para hacer balance de cómo ha ido el año y volver a renovar las ganas de hacer algo con decisión porque Dios siempre nos regala una nueva oportunidad para hacer su sueño realidad.
El verano nos ayuda a viajar y descubrir parajes que podemos archivar en nuestra retina y más adelante recordar, para encontrarnos con amigos con tranquilidad.
Este año es una buena oportunidad para acoger a tantos jóvenes que pasarán por nuestra casa, haciendo camino hacia Lisboa, para encontrarse, orar, cantar, compartir, rezar y reflexionar convocados a la JMJ por el Papa Francisco.
Es tiempo de levantarnos y andar hacia adelante, de abrir los ojos y descubrir, sin prisa, los rostros de quien pasa a nuestro lado; de escolar los clamores, las voces, los cantos, la palabra del hermano con tranquilidad; y tiempo para caminar hacia el interior y dejarnos llevar por el Amor que siempre va a nuestro lado. Es la oportunidad que Dios nos regala para silenciar y dedicarle tiempo, porque siempre nos espera y porque Él no hace vacaciones.
Joan Codina i Giol, vicepresidente de la URC
Salesía
Realizar planas sin tener la obligación de llevarlos a cabo.
Tratar a los hermanos y hermanas o personas del entorno sin dar la sensación de tener prisa. Hacer salidas sencillas como ir a tomar un refresco oro comida en helado oro visito en museo.
Retomar relaciones de familiares y amigos con quienes hace tiempo que no he tenido ocasión de visitar y de intercambiar.
Hacer oración en entornos no habituales: en el silencio de una capilla solitaria, ante una salida o puesta de sol, en medio del bosque, junto al río, en la cima de una montaña, en el balcón.
Ni que decir tiene que es tiempo muy propicio para leer aquella publicación que se encuentra en la lista de espera, pero que requiere tranquilidad y ratos largos y, tal vez, concentración.
Gma. Miguel Martín Rodrigo, miembro de la Junta de la URC
San Juan de Dios
El verano es un buen tiempo para muchas cosas. Pero yo me quedaría que es un buen tiempo para el ENCUENTRO. Un tiempo que tiene otro tono, otra intensidad y otro ritmo.
Un tiempo para vivir la misma vida, pero en otra clave. Y desde ella vivir el encuentro con uno mismo, tantas veces olvidado. El encuentro con los demás, especialmente los más owns, tantas veces manipulados en función de intereses ajenos a sí mismos. Y, claro, el Encuentro con EL… para el que tantas veces le tasamos los tiempos y le recortamos la calidad de los mismos.
Òscar Muñoz, miembro de la Junta de la URC
Padres Paúles
«En el Libro del Éxodo Dios dice a Moisés su nombre: «Yo Soy», expresión que me hace pensar que Dios no hace vacaciones, es el Eterno Presente, por eso el verano es un buen tiempo para poner a Dios de nuevo en el centro de mi vida, ya que a su lado es imposible que haya momento vacío, siempre son momentos llenos de su presencia.niños, con los jóvenes en la JMJ, haciendo remansos y ejercicios espirituales, campos de trabajo vocacional, tiempo con la familia…, pero siempre puedo encontrar la tentación de quedarme en una vivencia espiritual superficial y rutinaria o incluso de vivir la espiritualidad al mínimo, cuando puede ser un tiempo de renovación dejando que el tiempo de servicio, de playa, de montaña, de encuentro con la familia… sean momentos de reencuentro conmigo mismo y con el Dios de Jesucristo Quizás este verano es un buen tiempo para encontrarme de manera nueva con Dios, de tener la experiencia de quitarme los zapatos de cada día, pisar la tierra sagrada de mi interior y encontrar la llama encendida que es la que realmente restaura y da verdadero sentido a mi vida de consagrado.
Xavier Fortuny, Secretario General de la URC
Hermanos de la Salle
Puede parecer un tópico pero es cierto; el verano es un buen tiempo para hacer lo que no puedo hacer durante el curso. Me gustan los ambientes tranquilos sin ruidos, quizás con una música suave que me permite saborear la lectura recreativa y otros libros de temática religiosa. Los espacios de la comunidad lo favorecen.
También aprovecho el tiempo de vacaciones para salir de la ciudad de Reus, dejar atrás el bochorno y disfrutar de la naturaleza disfrutando de la familia; ¡estos son unos días privilegiados!
En la medida de lo posible intento mantener el contacto y la amistad con otras personas de mi entorno social.
¡Desde la Unión de Religiosos de Cataluña os deseamos un buen verano!








