(SJD · 04/11/26) Hoy, miércoles 4 de noviembre, el Parlament de Catalunya ha leído una declaración institucional en el pleno, en el marco de la Semana contra la soledad no deseada impulsada por San Juan de Dios, que pone en valor la importancia de los vínculos, los cuidados y la participación comunitaria para avanzar hacia una sociedad más conectada y solidaria.
La soledad no deseada ya es una cuestión de país. Así lo ha reconocido oficialmente el Parlament de Catalunya, al considerarla un reto social, sanitario y comunitario que requiere una respuesta transversal, coordinada y sostenida. Lo ha hecho mediante una declaración institucional, impulsada por todos los grupos parlamentarios.
El texto reconoce que la soledad no deseada no es solo una experiencia individual ni una cuestión vinculada exclusivamente al bienestar emocional. Es una realidad que puede afectar a cualquier persona a lo largo de su vida, con consecuencias sobre la salud física y mental, los vínculos sociales y la cohesión de la sociedad. Por ello, la declaración reclama situarla en la agenda pública, reforzar la sensibilización y promover su detección temprana.
La lectura de esta declaración contó con la presencia, desde la tribuna de público, de representantes de San Juan de Dios como Emili Bargalló, director de la Unidad Territorial I de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, y Juanjo Ortega, director de SJD Solidaridad e impulsor de la Semana contra la soledad no deseada, celebrada del 19 al 25 de octubre de este año.
Al acto asistieron también otras entidades sociales como la Federació d’Associacions de Persones Grans de Catalunya, la Cooperativa +65, la Fundació Amics de la Gent Gran y la Fundació Ajuda i Esperança. Entidades que, desde diferentes ámbitos y realidades, trabajan para prevenir y abordar la soledad no deseada, fortalecer los vínculos y generar oportunidades de relación y participación comunitaria.
Una causa compartida que necesita compromiso colectivo
El reconocimiento del Parlamento es también un paso importante para todas las organizaciones que llevamos años trabajando para que la soledad no deseada deje de ser una realidad invisible. En San Juan de Dios, esta mirada forma parte de nuestro compromiso con las personas en situación de vulnerabilidad, con el objetivo de construir comunidades más acogedoras, capaces de generar vínculos y espacios de relación.
En este sentido, la Semana contra la soledad no deseada, impulsada por San Juan de Dios con la colaboración de entidades y agentes del territorio, es una oportunidad para visibilizar esta realidad, promover la conversación pública y recordar que todas las personas pueden contribuir a romperla. Iniciativas como las Plazas contra la soledad, que invitan a recuperar los espacios públicos como lugares de encuentro, relación y convivencia, ejemplifican la importancia de trabajar desde la proximidad y la comunidad.
La declaración parlamentaria pone en valor precisamente estos elementos: los vínculos, los cuidados, la participación y las redes de apoyo como fundamentos del bienestar de las personas y de una sociedad más justa, inclusiva y cohesionada. Porque combatir la soledad no deseada no consiste únicamente en acompañar a quienes se sienten solos o solas. Consiste en construir una sociedad en la que todas las personas tengan oportunidades reales de relacionarse, participar y sentirse parte de una comunidad. Una responsabilidad que nos interpela a todos: instituciones, entidades, agentes sociales y económicos, y ciudadanía.
Texto de la declaración del Parlament sobre la soledad no deseada








