La Iglesia de Barcelona celebrará el próximo domingo 25 de octubre la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado que convoca cada año el Papa Francisco.
En los últimos años la celebración diocesana ha ido itinerando por varias parroquias de la ciudad y también de Santa Coloma de Gramenet, Badalona o Hospitalet del Llobregat. Este año, como consecuencia de la Covid que ha trastocado nuestras vidas, la celebraremos con retraso y con un formato reducido en la Catedral de Barcelona.
Esta Jornada tiene un doble objetivo: por un lado sensibilizar a la Comunidad Cristiana ante el hecho migratorio que en nuestro tiempo provoca tanto de dolor y sufrimiento a millones de personas en todo el mundo, y por otro desvelar en nuestras comunidades y a toda la sociedad un espíritu generoso de acogida y hospitalidad ante las personas y familias que quieren rehacer su vida entre nosotros después de un proceso migratorio.
El lema de este año “Como Jesucristo, obligados a huir” hace referencia al episodio bíblico de la fuga en Egipto que hoy tantas familias reproducen en sus vidas, víctimas de guerras, pobreza, cambio climático e injusticias en las que todos tenemos alguna responsabilidad.








