(23/10/26) Un año jubilar que ha dejado impronta. La celebración de los 125 años de las Hermanas Carmelitas de San José ha sido, sin duda, uno de los acontecimientos más significativos de nuestra historia reciente. Un año entero de propuestas, encuentros, música, plegaria y memoria viva que ha permitido acercar Jesús —a través de la espiritualidad carmelitana— a miles de personas.
El 10 de octubre de 2025, la Casa Madre abrió las puertas con una eucaristía de inauguración que reunió 250 personas. La visita al Museo y la presentación del himno marcaron el inicio de un camino compartido que ha ido creciendo mes a mes.
La visita digital al Museo de la Casa Madre, junto con las visitas guiadas dominicales, ha sido una de las grandes novedades del jubileo. Centenares de familias, escuelas y comunidades han podido descubrir la vida de la Madre Rosa, la misión de las hermanas y el legado carmelita en un formato accesible, profundo y lleno de belleza.
Los conciertos de plegaria —en Rubí, Horta y la Casa Madre— han sido espacios privilegiados de silencio, belleza y encuentro con Dios. La presencia de las reliquias de san Carlo Acutis y la exposición de los milagros eucarísticos han dado una fuerza especial a cada celebración, especialmente entre los jóvenes. Además, el concierto Madre Rosa con Jaqui-Lin unió música juvenil y espiritualidad carmelitana, abriendo nuevos caminos de misión.
Las tres conferencias internacionales, Madre Rosa y San Juan de Cruz, a cargo del P. Arsésio, OCD; El genio femenino teresiano, con Myrna, del CITeS, y Hijas de una misma Madre, a cargo de la superiora general de las Hermanas Carmelitas de San José, Susana García, han enriquecido la mirada espiritual de los participantes, tanto presenciales como en on line, consolidando un año de formación profunda y fiel al carisma.
El 10 de octubre de 2026, la basílica de la Sagrada Familia acogió la eucaristía de cierre, una celebración histórica que reunió 1.500 fieles, 24 sacerdotes, dos obispos y cuatro diáconos, con la participación musical de Hakuna Music.
Un momento especialmente emotivo fue recordar que las hermanas, a lo largo de su historia, cuidaron de Antonio Gaudí, y que su devoción a la Virgen María de Carmen continúa viva en el templo que él soñó.
La composición de dos himnos oficiales —uno en catalán y uno en castellano— ha simbolizado la universalidad del carisma y la diversidad de nuestras comunidades.
Impacto pastoral del jubileo
Con los datos actuales, podemos afirmar que más de 3.000 personas han participado directamente en las actividades del jubileo, sin contar las visitas digitales, las escuelas, las familias y las comunidades que han accedido al Museo virtual o a los materiales formativos.
Ha sido un año en que la espiritualidad carmelitana —silencio, sencillez, servicio y presencia— ha llegado a personas de todas las edades y realidades.
Propuesta de continuidad: frutos del jubileo
Porque este año jubilar no quede solo en el recuerdo, proponemos mantener las visitas digitales al Museo de la Casa General en los apostolados de nuestras comunidades, para continuar ofreciendo espacios de memoria, identidad y evangelización.
También proponemos dar continuidad a los conciertos de plegaria anuales, un formato que ha conectado profundamente con jóvenes y familias, así como impulsar un ciclo de conferencias carmelitanas como propuesta estable de formación espiritual y carismática, y una Escuela de Oración Carmelita en la Casa de Espiritualidad de la Cerdaña.
Además, la publicación del cuento infantil El sueño de Madre Rosa y del audiolibro Epopeya Silenciosa pueden acontecer materiales de difusión del carisma para las nuevas generaciones. Finalmente, proponemos celebrar una jornada anual Compartiendo Vida, un encuentro festivo de toda la familia carmelitana.
El jubileo de los 125 años ha sido mucho más que una celebración: ha sido un retorno a las raíces, una renovación del carisma y una oportunidad para hacer presente a Jesús en la vida de tantas personas. La Madre Rosa continúa andando con nosotros, y su sueño sigue vive en cada obra, cada comunidad y cada gesto de servicio.








