Estimadas y estimados,
Estamos ya en las puertas del mes de agosto, mes que de una forma u otra es siempre diferente al resto.
Nosotros, desde la URC, iniciamos un mes de descanso, preparando algunas novedades para el próximo curso.
Después de dos años como Secretario de la URC, finalizo este servicio con un profundo agradecimiento por lo aprendido y recibido. Posibilidades de conocer mejor la realidad de la vida religiosa en Cataluña, de tratar de hacer de altavoz de tantas preciosas realidades que se hacen en tantos rincones de nuestro país, así como, de la inspiración, fidelidad y amor que ponen tantas comunidades religiosas en tantos ámbitos…
Termino este servicio porque tengo un nuevo destino. Continuaré en la pastoral y el ámbito docente en el IQS (dentro del ámbito de la misión universitaria), e iré a la comunidad del Centro Borja, en Sant Cugat, con la misión de acompañar e impulsar la pastoral que se hace allí, con el equipo de personas que hacen posible esta realidad. También acompañaré a los compañeros de comunidad, que incluye a los que están en la enfermería.
Haciendo balance de estos dos años, creo que han quedado cosas por completar. Es el caso del impulso de los encuentros por zonas o barrios o ciudades, que espero que se pueda concretar en la época post-pandemia… Pero, sobre todo, me despido con el gozo de haber facilitado el traspaso de una estructura muy centrada en una persona con una capacidad increíble, como mi predecesor, Lluís Serra, a otra de varios equipos de trabajo que hemos funcionado muy bien y verdaderamente muy a gusto.
En efecto, en lo que se refiere a la administración, el trabajo realizado con la Hna. M. Rosa Olivella, con su cuidado y detallismo y rigor, nos ha permitido llevar todo el tema administrativo de una manera muy cuidadosa y amable.
En la parte de formación, el equipo lo hemos constituido Mª Teresa Brull, Lluís Agustí y yo, siendo Lluís quien ha concretado y realizado las ideas y proyectos que hemos ido teniendo como equipo. El buen trabajo de Lluís nos ha permitido continuar y consolidar lo que hacíamos en la formación inicial; realizar muchas formaciones, actividades y retiros online; y volver a pensar juntos ya en un próximo año presencial con muchas nuevas ideas que se irán desplegando.
En cuanto a la parte de comunicación, hemos trabajado muy bien con Animaset. Hemos renovado la web y el formato del boletín informativo Horeb, y en el día a día el equipo ha funcionado como un reloj, con Olga Sánchez siempre atenta a detectar las noticias de interés, y Montse Punsoda que nos ha ayudado a concretar una comunicación bien hecha y con formatos diversos. Hemos tratado de dar voz a religiosas y religiosos de diferentes carismas, y darles a conocer con entrevistas, testimonios y vídeos que pusieran rostro a iniciativas preciosas que se realizan, ya las formaciones que hemos ofrecido.
Pienso pues que estos dos años nos han permitido establecer una forma de funcionar más colegiada, participativa, y sumando el entusiasmo, el talento y la generosidad de muchas personas.
Entre ellas quiero incluir también a la junta de la URC, que ha ido estableciendo las líneas de fondo y acompañamiento que hemos necesitado. Y el equipo de CONFER que también nos ha dado muchas orientaciones, seguimiento y acompañamiento.
Acabo pues este servicio muy contento de dejar la URC en manos de estas personas y… de una persona que os estaréis preguntando quién es. Porque, seguramente pensaréis: «Todo esto está muy bien, pero… ¿quién te sustituirá como Secretario General de la URC?»
Este pasado martes la Junta de la URC nombró a Xavier Fortuny, Hermano de la Salle, como nuevo Secretario General de la URC.
De las conversaciones que he tenido con él puedo aseguraros que queda todo en muy buenas manos: una persona, Xavi, cuidadosa, detallista, afable, de sumar, de acompañar e impulsar, movido sobre todo por un fuerte espíritu de servicio, y muy ilusionado por ese servicio que ahora se le encomienda.
Muchas gracias, Xavi, por tomar el testigo, muchas gracias a la junta, y los equipos de la URC con los que hemos hecho camino estos dos años.
No me despido del todo pues, porque no quiero alejarme de la URC como proyecto y manera de hacer de la vida religiosa en Cataluña; pero lo haré de diversas y nuevas formas.
Gracias a Dios por tanto bien que hace la URC, que el Espíritu siga impulsando formas de encontrarnos, compartir, aprender, dejarnos interpelar y animarnos en esta vocación que hemos recibido.
Llorenç Puig, sj
Secretario General de la URC hasta el 31 de agosto de 2022








