(CONFER, Área de Justicia y Solidaridad) El próximo 22 de abril se celebra el día de la tierra, ha sido una fecha elegida por la ONU para honrar a la Tierra porque recuerda los eventos del 22 de abril de 1970, cuando 20 millones de personas salieron a las calles de las principales ciudades de Estados Unidos para protestar por el daño que las actividades humanas estaban causando en el medioambiente.
En este Año Laudato Si, La conciencia de la tierra como la casa común que nos acoge, la interconexión con todo el universo, el paradigma del cuidado de la tierra y la conversión ecológica son temas que nos abren a una espiritualidad de comunión con el Creador y desde la fraternidad universal, por ello podemos aprovechar el día de la tierra para orar y reflexionar sobre el don que es habitar ésta casa común. Os hacemos llegar una sencilla oración que puede ser adaptada según vuestras necesidades.
Esperamos os sirva.
Introducción:
La tierra es el único planeta en el que puede existir vida humana, por tanto la tierra es nuestro único hogar, un hogar que no tiene límites, su inmenso cielo cubre a una humanidad que supera los 7000 millones de habitantes, su extenso suelo es capaz de sostenernos continuamente, el aire que respiramos nos vincula a millones de plantas microscópicas que habitan en el mar y en la tierra, la energía solar que recibimos continuamente es vital para nuestra existencia, nuestra Casa Común se parece a una madre que recibe en su seno a todos sus hijos, se asimila a un padre que está permanentemente engendrando vida, y puede ser nuestra hermana mayor de quien aprender y adquirir su sabiduría. El don de la Creación es un designio de Dios para todas las personas, y la respuesta a este don es su protección, con la convicción de buscar y ejecutar en comunidad soluciones para la consecución de una vida justa, digna y equitativa para todos
Canto: https://www.youtube.com/watch?v=FNb9ZrhMbFE
A modo de Salmo –Creador Discreto
No hay que pensar el aire
para que se filtre
al último rincón de los pulmones,
ni hay que imaginar la aurora
para que decore el nuevo día
jugando con los colores y las sombras.
No hay que dar órdenes
al corazón tan fiel,
ni a las células sin nombre
para que luchen por la vida
hasta el último aliento.
No hay que amenazar
a los pájaros para que canten ni vigilar a los trigales
para que crezcan,
ni espiar la semilla de arroz
para que se transforme
en el secreto de la tierra.
En dosis exacta
de luz y de color,
de canto y de silencio,
nos llega la vida sin notarlo,
don incesantemente tuyo,
trabajador sin sábado,
Dios discreto.
Para que tu infinitud
no nos espante,
te regalas en el
don en que te escondes.
(Benjamín González V.)
Se puede dejar un espacio de resonancias del salmo…
Escuchamos la lectura de Ezequiel (34, 24–31)
«Yo, Yahveh, seré su Dios, y mi siervo David será príncipe en medio de ellos. Yo, Yahveh, he hablado. Concluiré con ellos una alianza de paz, haré desaparecer de esta tierra las bestias feroces. Habitarán en seguridad en el desierto y dormirán en los bosques. Yo los asentaré en los alrededores de mi colina, y mandaré a su tiempo la lluvia, que será una lluvia de bendición. El árbol del campo dará su fruto, la tierra dará sus productos, y ellos vivirán en seguridad en su suelo. Y sabrán que yo soy Yahveh, cuando despedace las barras de su yugo y los libre de la mano de los que los tienen esclavizados. No volverán a ser presa de las naciones, las bestias salvajes no volverán a devorarlos. Habitarán en seguridad y no se les turbará más. Haré brotar para ellos un plantío famoso; no habrá más víctimas del hambre en el país, ni sufrirán más el ultraje de las naciones. Y sabrán que yo, Yahveh su Dios, estoy con ellos, y que ellos, la casa de Israel, son mi pueblo, oráculo del Señor Yahveh. Vosotras, ovejas mías, sois el rebaño humano que yo apaciento, y yo soy vuestro Dios, oráculo del Señor Yahveh.»
Invitación a la reflexión
(Se puede ir leyendo las siguientes reflexiones dejando espacios de silencio y acompañando con algunos símbolos)
Cuidar la Tierra es abrazar la interconexión de todo. (Laudato Si # 16) «Nuestra relación con el medio ambiente nunca puede ser aislada de nuestra relación con los demás y con Dios». (Laudato Si ‘# 119) «Porque todas las criaturas están conectadas, cada una debe ser acariciada con amor y respeto, porque todos nosotros como seres vivientes dependemos unos de otros». (Laudato Si ‘# 42) Nos hacen creer que podemos usar los recursos de la tierra para el bien de la humanidad y la economía; Sin mencionar la importancia sostenida del ciclo de vida, dando a la interconexión de todo.(Se puede colocar como símbolo una planta)
Espacio de silencio
Cuidar la Tierra es inseparable de la justicia social. «Necesitamos fortalecer la convicción de que somos una sola familia humana, no hay fronteras ni barreras, políticas o sociales, detrás de las cuales podemos escondernos, y menos aún hay espacio para la globalización de la indiferencia». (Laudato Si ‘# 53) Innegablemente, los pobres son las víctimas «tenemos que darnos cuenta de que un verdadero enfoque ecológico siempre se convierte en un enfoque social, debe integrar cuestiones de justicia en los debates sobre el medio ambiente, para escuchar tanto el grito de La tierra y el clamor de los pobres «. (Laudato Si ‘# 53) (Se puede colocar como símbolo rostros de personas vulnerables)
Espacio de silencio
Cuidar la Tierra es vivir la Ecología Integral, la ecología no es sólo enteramente «ambiental», está más allá de lo ambiental, sino que es la calidad de vida en todos los elementos de la ecología: ambiental, económica, social, cultural, conductual y estructural. «Las estrategias para una solución exigen un enfoque integrado para combatir la pobreza, restaurar la dignidad de los excluidos y, al mismo tiempo, proteger la naturaleza.» (Laudato Si ‘# 137) (Laudato Si ‘# 139)(Se puede colocar como símbolo una luz)
Espacio de silencio
Nos preguntamos:
¿Qué palabras han quedado sonando como ecos en mí?
¿Siento alguna invitación después de lo escuchado?
¿Qué gesto o acción concreta puedo realizar como respuesta al clamor de la tierra y el grito de los pobres?
Expresamos nuestro compromiso
Después se puede invitar a compartir alguna respuesta o simplemente a decir ecos de frases que han quedado resonando en este día de la tierra. Luego rezamos de manera compartida o todos juntos la oración por nuestra tierra
Oración por nuestra tierra (Incluida en la Encíclica «Laudato Sí»)
Dios omnipotente,
que estás presente en todo el universo
y en la más pequeña de tus criaturas,
Tú, que rodeas con tu ternura todo lo que existe,
derrama en nosotros la fuerza de tu amor
para que cuidemos la vida y la belleza.
Inúndanos de paz, para que vivamos como hermanos y hermanas
sin dañar a nadie.
Dios de los pobres,
ayúdanos a rescatar
a los abandonados y olvidados de esta tierra
que tanto valen a tus ojos.
Sana nuestras vidas,
para que seamos protectores del mundo
y no depredadores,
para que sembremos hermosura
y no contaminación y destrucción.
Toca los corazones
de los que buscan sólo beneficios
a costa de los pobres y de la tierra.
Enséñanos a descubrir el valor de cada cosa,
a contemplar admirados,
a reconocer que estamos profundamente unidos
con todas las criaturas
en nuestro camino hacia tu luz infinita.
Gracias porque estás con nosotros todos los días.
Aliéntanos, por favor, en nuestra lucha
por la justicia, el amor y la paz.
Todo está conectado: podemos terminar visualizando el siguiente video https://www.youtube.com/watch?v=aJVLP27mlsE&t=3s








