Josep Miquel Bausset · ) Hoy, 9 de marzo, se cumplen 150 años de la aprobación definitiva de la Congregación de monjes benedictinos, que en sus orígenes se denominó, “Congregación Casinense de la primitiva observancia”. Fue el 9 de marzo de 1872, cuando el papa Pío IX reconoció a la Provincia Internacional de Subiaco de la Congregación Casinense, como Congregación benedictina autónoma.
Como nos recuerda a los monjes el P. Guillermo Arboleda, abad Presidente de nuestra Congregación, los “150 años de historia, es una ocasión para elevar una acción de gracias al Señor y ponernos a la escucha para discernir sus llamadas a la Congregación hoy, a la luz del ideal monástico que animó la reforma de Pietro Casaretto al interior de la Congregación Casinense y que dio origen a nuestra Congregación”.
Como nos dice a los monjes el abad Guillermo, “todas las reformas a lo largo de la historia benedictina, también la de Casaretto, quieren ser un “volver a las fuentes”, una mirada hacia atrás, hacia los comienzos de la Congregación Casinense”
El Padre Soler dice que nuestras comunidades son “testigos del amor fiel de Dios, escuelas de oración y de vida fraterna”, ya que continúan “acogiendo y ofreciendo espacios de silencio, de reflexión, de encuentro, de formación espiritual, de diálogo con la cultura”
En 2013, las Congregaciones Casinesa y la de Subiaco se unieron para formar la Congregación de Subiaco y Montecasino, la más numerosa y geográficamente la más grande de la Confederación benedictina








