{"id":6222,"date":"2017-09-18T00:00:00","date_gmt":"2017-09-17T22:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/urc.cat\/carta-circular-del-superior-general-sobre-la-beatificacion-de-los-109-martires-claretianos\/"},"modified":"2017-09-18T00:00:00","modified_gmt":"2017-09-17T22:00:00","slug":"carta-circular-del-superior-general-sobre-la-beatificacion-de-los-109-martires-claretianos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/urc.cat\/es\/carta-circular-del-superior-general-sobre-la-beatificacion-de-los-109-martires-claretianos\/","title":{"rendered":"Carta Circular del Superior General sobre la Beatificaci\u00f3n de los 109 m\u00e1rtires claretianos"},"content":{"rendered":"<p>\n<strong>Carta Circular del Superior General sobre la Beatificaci\u00f3n de los 109 m\u00e1rtires claretianos <\/strong><\/p>\n<p align=\"center\">\n<strong>MISIONEROS HASTA EL FIN<\/strong><\/p>\n<p align=\"center\">\n<em>\u00a0Carta circular sobre la beatificaci\u00f3n de los 109 m\u00e1rtires claretianos<\/em><\/p>\n<p align=\"center\">\n<em>Mirad la roca de donde fuisteis tallados, y la cantera de donde fuisteis excavados\u201d<\/em>(<em>Is<\/em> 51, 1)<\/p>\n<p align=\"center\">\n<em>As\u00ed es como hemos conocido el amor, en que \u00e9l dio su vida por nosotros. Y nosotros debemos dar la vida por nuestros hermanos y hermanas<\/em>\u201d (1 <em>Jn<\/em> 3, 16)<\/p>\n<p>\n\u00a0<\/p>\n<p>\nQueridos hermanos:<\/p>\n<p>\n\u00a1Que el Se\u00f1or Jesucristo llene nuestros corazones con la plenitud de su amor y nos impulse a dar la vida por nuestros hermanos y hermanas!<\/p>\n<ol>\n<li>\nNuestra vocaci\u00f3n misionera est\u00e1 tallada de la misma roca en la que fue tallada la vocaci\u00f3n de nuestro Fundador y de los m\u00e1rtires heroicos. Nuestra consagraci\u00f3n al Se\u00f1or es la clave para entender y vivir el misterio de la vida, el sufrimiento, la persecuci\u00f3n y la muerte, abraz\u00e1ndolos con amor y poni\u00e9ndolos al servicio de la vida. Al igual que ellos \u2013 nuestro Fundador y nuestros m\u00e1rtires \u2013 nosotros tambi\u00e9n deberemos ser <em>\u201cmisioneros hasta el fin\u201d<\/em> a la manera de Aqu\u00e9l que <em>\u201chabiendo amado a los suyos les am\u00f3 hasta el final\u201d<\/em> (<em>Jn<\/em> 13, 1). La historia ha marcado nuestro carisma con la sangre de muchos m\u00e1rtires que proclamaron que no hay mayor amor que el de aqu\u00e9l que da su vida por sus amigos (cfr. <em>Jn<\/em> 15, 13).<\/li>\n<li>\nEl pasado 22 de diciembre de 2016 el papa Francisco aprob\u00f3 la beatificaci\u00f3n de nuestros 109 m\u00e1rtires, que tendr\u00e1 lugar el pr\u00f3ximo 21 de octubre en la bas\u00edlica de la <em>Sagrada Familia<\/em> de Barcelona en una ceremonia presidida por el cardenal Angelo Amato, Prefecto de la Congregaci\u00f3n para las Causas de los Santos. Han pasado 81 a\u00f1os desde los hechos que provocaron el asesinato de m\u00e1s de doscientos hermanos nuestros durante la contienda civil en Espa\u00f1a. La Iglesia reconoce ahora el testimonio heroico de muchos de ellos. Nosotros, sin olvidarnos de ninguno, acogemos este reconocimiento con profunda gratitud. En \u00e9l vemos confirmada la autenticidad evang\u00e9lica de la entrega de nuestros hermanos m\u00e1rtires y tambi\u00e9n la fecundidad del carisma claretiano en la Iglesia.<\/li>\n<li>\nA trav\u00e9s de esta Carta dirigida a los presb\u00edteros, di\u00e1conos, hermanos, estudiantes y novicios de nuestra Congregaci\u00f3n, invito a todos a vivir este acontecimiento con fe y alegr\u00eda, en comuni\u00f3n con toda la Familia Claretiana y con la Iglesia entera. No se trata solo de prepararnos para la ceremonia que tendr\u00e1 lugar en Barcelona el pr\u00f3ximo mes de octubre, sino de acoger esta gracia como un nuevo est\u00edmulo que Dios nos concede en este tiempo para ser lo que estamos llamados a ser: <em>\u201ctestigos (o sea, m\u00e1rtires)-mensajeros de la alegr\u00eda del Evangelio\u201d<\/em>. Nuestros m\u00e1rtires son el documento vivo que nos muestra con claridad en qu\u00e9 consiste esta vocaci\u00f3n. Por eso, tenemos que leerlo con atenci\u00f3n y docilidad. Ayudados por la gracia de Dios, ellos rubricaron con su sangre la profesi\u00f3n religiosa. Tambi\u00e9n nosotros estamos llamados a rubricarla cada d\u00eda con el testimonio de una vida misionera alegre y entregada.<\/li>\n<\/ol>\n<p>\n\u00a0<\/p>\n<p>\n<strong>Una nueva etapa de nuestra historia martirial\u00a0<\/strong><\/p>\n<ol>\n<li>\nEl 25 de octubre de 1992 fueron beatificados por san Juan Pablo II en Roma los 51 m\u00e1rtires de Barbastro. Cuatro d\u00edas despu\u00e9s de la pr\u00f3xima beatificaci\u00f3n de Barcelona se celebrar\u00e1 el 25 aniversario de aquella gozosa efem\u00e9ride. El hecho de que fuera el primer grupo de claretianos beatificados, tras la canonizaci\u00f3n de san Antonio Mar\u00eda Claret en 1950, y que se tratara de un <em>\u201cseminario m\u00e1rtir\u201d,<\/em> tuvo un gran impacto en la vida de nuestra Congregaci\u00f3n. La pel\u00edcula <em>Un Dios prohibido<\/em> (2014) ha difundido su memoria por muchos lugares del mundo, m\u00e1s all\u00e1 de los circuitos eclesiales. El Superior General de entonces, el P. Aquilino Bocos, nos ayud\u00f3 a vivir aquel acontecimiento con su carta circular <em>\u201cTestamento misionero de nuestros m\u00e1rtires\u201d<\/em>. En ella afirmaba que <em>\u201cen nuestros hermanos M\u00e1rtires contemplamos el paradigma de lo que estamos llamados a ser, es decir, hijos del Coraz\u00f3n de Mar\u00eda, desde el Magnificat hasta el Calvario\u201d<\/em>. Los presentaba como una comunidad con m\u00edstica y entusiasmo misionero, urgida por el amor y el perd\u00f3n, preocupados por los marginados de su tiempo, y en actitud de morir contentos. Terminaba su circular pregunt\u00e1ndose: \u00bfQu\u00e9 vamos a hacer para que su fuego no se apague? Respond\u00eda con siete sugerencias que podemos hacer tambi\u00e9n nuestras en esta ocasi\u00f3n: 1) crecer en la convicci\u00f3n de que el Esp\u00edritu Santo es y debe ser aceptado como el protagonista de la misi\u00f3n; 2) asumir con valent\u00eda y generosidad las urgencias misioneras de nuestra Congregaci\u00f3n; 3) crear un ambiente colectivo de disponibilidad en las personas y en las instituciones; 4) hacer del testimonio nuestra arma m\u00e1s poderosa; 5) revivir con coraz\u00f3n nuevo la pertenencia a nuestra Congregaci\u00f3n; 6) comprometernos en el crecimiento cualitativo y cuantitativo de nuestra Congregaci\u00f3n; y 7) aprender a morir contentos.<\/li>\n<li>\nTrece a\u00f1os despu\u00e9s, el 20 de noviembre de 2005, en Guadalajara (M\u00e9xico), fue beatificado el P. Andr\u00e9s Sol\u00e1 Molist, misionero claretiano catal\u00e1n, asesinado el 25 de abril de 1927, en el rancho San Joaqu\u00edn, cerca de la ciudad de Le\u00f3n, en M\u00e9xico. El Superior General de ese momento, P. Josep Maria Abella, hablaba, en su carta circular, de <em>\u201cuna memoria que nos interpela\u201d<\/em>. Resum\u00eda esta interpelaci\u00f3n en cuatro puntos: 1) reafirmar nuestra opci\u00f3n por Jes\u00fas y por el Reino; 2) estar disponibles para la misi\u00f3n asumiendo todas sus consecuencias; 3) evangelizar en misi\u00f3n compartida; 4) en el a\u00f1o de la Eucarist\u00eda. La historia sigui\u00f3 avanzando. El 13 de octubre de 2013, en Tarragona (Espa\u00f1a), fueron beatificados otros 23 hermanos nuestros, los m\u00e1rtires claretianos de Sig\u00fcenza, Fern\u00e1n Caballero y Tarragona. Tambi\u00e9n con ese motivo, el mismo Superior General escribi\u00f3 la circular <em>\u201cMisioneros M\u00e1rtires\u201d.<\/em> En ella, adem\u00e1s de contar la historia de los m\u00e1rtires, nos invitaba a <em>\u201cconservar viva su memoria\u201d<\/em> condensada en tres palabras clave: fidelidad, disponibilidad y fraternidad.<\/li>\n<li>\nLa tradici\u00f3n martirial de nuestra Congregaci\u00f3n ha sido una realidad incesante, comenzando por nuestro Fundador. Su ardiente deseo de derramar la sangre por Cristo expresaba su anhelo de configurarse con Cristo misionero entregado en la cruz; as\u00ed lo manifest\u00f3 al P. Xifr\u00e9, cuando se enter\u00f3 del martirio del P. Francisco Crusats: <em>\u201cYo deseaba much\u00edsimo ser el primer m\u00e1rtir de la Congregaci\u00f3n, pero no he sido digno, otro me ha ganado la mano\u2026\u201d<\/em> (<em>EC<\/em> II, 1297-1298). Esto no fue un hecho aislado, sino la firme convicci\u00f3n que brotaba de la pasi\u00f3n y radicalidad con que vivi\u00f3 las diferentes etapas de su vida. Ya cuando los efectos de la guerra carlista dificultaron su recorrido apost\u00f3lico por Catalu\u00f1a, el arzobispo de Tarragona quiso librarlo de los peligros; sin embargo, la respuesta del P. Claret fue contundente: <em>\u201cExcelent\u00edsimo Se\u00f1or, yo por eso no me arredro ni me detengo. M\u00e1ndeme V. E. a cualquier punto de su di\u00f3cesis, que gustoso ir\u00e9, y, aunque sepa que en el camino hay dos filas de asesinos con el pu\u00f1al en la mano esper\u00e1ndome, yo pasar\u00e9 gustoso adelante\u2026 Mi ganancia ser\u00eda morir asesinado en odio a Jesucristo\u201d<\/em> (<em>Aut<\/em> 466). Sabemos tambi\u00e9n de su alegr\u00eda espiritual cuando tuvo la ocasi\u00f3n de derramar la sangre en Holgu\u00edn (cfr. <em>Aut<\/em> 577). En Madrid, vivi\u00f3 un constante martirio de doce a\u00f1os a causa de las difamaciones, persecuciones e intentos de asesinato provenientes de pol\u00edticos que deseaban y no pod\u00edan manipularlo. Al final, perseguido y refugiado en un escondido monasterio del sur de Francia, muri\u00f3 casi del modo como lo hab\u00eda deseado: <em>\u201cTodas mis aspiraciones han sido siempre morir en un hospital como pobre, o en un cadalso como m\u00e1rtir\u2026<\/em>\u201d (<em>Aut<\/em> <em>467<\/em>). Las persecuciones y las calumnias que sufri\u00f3 fueron consecuencia de su compromiso por anunciar el Evangelio y por defender la causa de los m\u00e1s d\u00e9biles y desprotegidos. Esta valent\u00eda no brot\u00f3 de su fortaleza personal, sino que fue el fruto de un largo proceso de maduraci\u00f3n espiritual fundado en una total confianza en Dios, que queda reflejada en aquella gracia recibida en 1857: <em>\u201cEl Se\u00f1or me dijo a m\u00ed y a todos estos Misioneros compa\u00f1eros m\u00edos, no sois vosotros quienes habl\u00e1is entonces, sino el Esp\u00edritu de vuestro Padre, y de vuestra Madre, el cual habla por vosotros\u201d<\/em> (<em>Aut<\/em> 687).<\/li>\n<li>\nQuisiera que no olvid\u00e1ramos a tantos hermanos nuestros que no han sido beatificados todav\u00eda, pero que culminaron su camino misionero con el martirio. Adem\u00e1s del ya mencionado protom\u00e1rtir de nuestra Congregaci\u00f3n, P. Francisco Crusats, (+1868), recordemos a los otros 88 claretianos que sufrieron el martirio en la Guerra Civil Espa\u00f1ola de 1936. La tradici\u00f3n martirial llega hasta el P. Rhoel Gallardo (+2000), asesinado en el sur de Filipinas. Como vemos, la realidad martirial es parte de nuestro carisma misionero. Es verdad que no todos estamos llamados a vivir la gracia de un martirio cruento, pero todos debemos convertir nuestra fidelidad cotidiana en un testimonio radical de nuestra fe. Para nosotros, recordar a nuestros m\u00e1rtires no es solo hacer memoria de una historia pasada, sino que se trata de unirnos en el mismo esp\u00edritu de entrega gozosa de la vida en la misi\u00f3n; as\u00ed no huiremos de las pruebas y dificultades que nos sobrevengan. El Congreso de Espiritualidad de Majadahonda (1999) nos recordaba este esp\u00edritu martirial que no deber\u00eda faltar en nuestra vida misionera: <em>\u201cEn el horizonte de la vida de un aut\u00e9ntico misionero est\u00e1 siempre la posibilidad del martirio, el caso serio de la entrega, de la caridad, de la confesi\u00f3n de fe y de la proclamaci\u00f3n de la esperanza. El martirio es un don. Y as\u00ed ha sido siempre reconocido. Es un don para el m\u00e1rtir y tambi\u00e9n para la comunidad y la Congregaci\u00f3n. Es un don parad\u00f3jico, pero real. Podemos rehuirlo de antemano, si eludimos el peligro, si buscamos seguridades, si evitamos cualquier tipo de riesgo. El martirio como horizonte da un color especial a la vida misionera\u201d<\/em> (Nuestra espiritualidad en el Camino Espiritual del Pueblo de Dios, p. 46).<\/li>\n<\/ol>\n<p>\n\u00a0<\/p>\n<p>\n<strong>109 signos de Dios para nuestro tiempo\u00a0<\/strong><\/p>\n<ol>\n<li>\nLos m\u00e1rtires que ser\u00e1n beatificados en octubre proven\u00edan de las comunidades de Barcelona (8), Castro Urdiales (3), Cervera-Mas Claret (60), L\u00e9rida (11), Sabadell (8), Vic-Sallent (15) y Valencia (4). En el encabezado de este numeroso grupo de m\u00e1rtires figuran tres nombres: <em>Mateu Casals<\/em> (Sacerdote), <em>Te\u00f3filo Casaj\u00fas<\/em> (Estudiante) y <em>Ferran Saperas<\/em> (Hermano). Ellos simbolizan la diversidad vocacional de nuestra Congregaci\u00f3n (cfr. <em>CC<\/em> 7). En el grupo hab\u00eda 49 Sacerdotes, 31 Hermanos y 29 Estudiantes, con una media de edad de 39 a\u00f1os. Catalanes, navarros, aragoneses, castellanos\u2026 todos compart\u00edan la com\u00fan profesi\u00f3n religiosa y un gran amor a nuestra Congregaci\u00f3n. Salvo dos, que murieron en 1937, todos fueron martirizados en los \u00faltimos meses del a\u00f1o 1936.<\/li>\n<li>\nEn la p\u00e1gina web que hemos creado con motivo de la beatificaci\u00f3n (<a href=\"http:\/\/www.109cmf.org\" data-wpel-link=\"external\" target=\"_blank\" rel=\"external noopener noreferrer\" class=\"wpel-icon-right\">109cmf.org<span class=\"wpel-icon wpel-image wpel-icon-13\"><\/span><\/a>) se pueden encontrar las biograf\u00edas de cada uno de ellos y diversos relatos de su martirio. Os invito a entrar en contacto con la historia para que su testimonio no quede diluido en un recuerdo gen\u00e9rico y vaporoso, sino que tenga la carne de lo concreto. Detr\u00e1s de esta cifra \u2013 109 \u2013 hay rostros y nombres concretos, historias que no pueden caer en el olvido, signos a trav\u00e9s de los cuales Dios nos sigue hablando hoy. \u00bfQu\u00e9 mejor est\u00edmulo para nuestro compromiso misionero que el peso mismo de la historia, narrada con gratitud e interpretada a la luz de la fe?<\/li>\n<li>\nEs imposible resumir aqu\u00ed la trayectoria vital y el desenlace de cada uno de nuestros 109 hermanos. Pero quisiera evocar, al menos, el testimonio de algunos de ellos como invitaci\u00f3n para acercarnos a sus vidas. El H. Ferran Saperas, tan probado en su castidad, antes de ser ejecutado, pronunci\u00f3 unas palabras que siguen estremeciendo hoy: <em>\u201cMatadme cuando quer\u00e1is; pero eso no, \u00a1jam\u00e1s! Soy virgen y virgen morir\u00e9\u201d.<\/em> Su recuerdo est\u00e1 muy vivo en la comunidad cristiana de T\u00e1rrega. El P. Jaume Gir\u00f3n, de la comunidad de Cervera, tan sensible a los movimientos sociales y al trabajo con los obreros, nos ha dejado tambi\u00e9n unas palabras memorables que unen martirio, eucarist\u00eda y compromiso social: <em>\u201cYo estoy siempre preparado para dar la vida por Dios. Y en la misa de cada d\u00eda me preparo y me ofrezco como v\u00edctima por los fines que el Padre Celestial sea servido. Cada d\u00eda rezo por el que me va a matar\u2026 Tanto como he querido y he hecho por el obrero y ser\u00e1 el obrero quien me matar\u00e1\u201d.<\/em><\/li>\n<li>\nEl P. Julio Leache, navarro de 27 a\u00f1os, asesinado en la finca <em>Mas Claret<\/em>, aclara bien los verdaderos motivos del martirio: <em>\u201cSi nos quieren matar, quisiera que fuese s\u00f3lo por Dios, o sea, que me maten celebrando, administrando los Sacramentos o rezando. Pero no por otros motivos humanos o pol\u00edticos\u2026 Si nos matan por fascistas, poca gracia y poco m\u00e9rito tiene, ya que hay fascistas de todo color. Pero si nos matan por decir Misa y por ser cat\u00f3licos, esto es meritorio ante Dios, esto es ser m\u00e1rtires\u201d<\/em>. Meses antes, el E. Adolfo de Esteban, en una carta escrita a su padre el 10 de mayo, le dice con claridad el motivo de su posible martirio: <em>\u201cNo tenga Vd. ning\u00fan miedo por mi suerte, pues si preciso fuere, estoy decidido a derramar mi sangre por la causa de Jesucristo\u201d<\/em>. Lo que los mueve no es un ideal pol\u00edtico sino la persona de Jes\u00fas. Estas palabras de nuestros hermanos emanaban de su compromiso misionero hasta el fin. La formaci\u00f3n que hab\u00edan recibido los hab\u00eda preparado para ello. Todos se inspiraban en la definici\u00f3n del hijo del Inmaculado Coraz\u00f3n de Mar\u00eda, cuyo ideal es <em>\u201cimitar a Jes\u00fas en orar, trabajar y sufrir\u201d.<\/em><\/li>\n<li>\nLo que sigue llen\u00e1ndonos de consuelo es que todos hacen del perd\u00f3n su estandarte. El P. Jaume Pay\u00e0s, martirizado en Sallent, explicita sin ambages que mueren sin odio, perdonando a sus verdugos: <em>\u201cPerdono a todos los que me quieren mal, y les doy un abrazo de amistad; no guardo rencor a nadie, ni a los que me han tirado en casa como a un perro; tambi\u00e9n a Ti te lo hicieron\u201d<\/em>. El anciano P. Josep Reixach, dirigi\u00e9ndose a los milicianos, con su cuerpo ba\u00f1ado en sangre, les dijo: <em>\u201cSi sois vosotros quienes me hab\u00e9is disparado los tiros, os perdono de coraz\u00f3n. Quiero morir como Jes\u00fas que tambi\u00e9n perdon\u00f3 a quienes le acababan de sacrificar\u201d.<\/em> El H. Juli\u00e1n Villanueva antes de morir, or\u00f3 de rodillas diciendo: <em>\u201cSabed que no me da miedo la muerte. Ofrezco mi vida por Dios y por las almas. Os perdono este crimen que vais a cometer conmigo y pido a la Divina Misericordia que acepte mi sangre por vuestra salvaci\u00f3n\u201d.<\/em> El P. Emili Bover mor\u00eda en el cementerio de Cervera el 20 de agosto exclamando: <em>\u201cOs perdono de coraz\u00f3n por amor de Dios\u201d. <\/em>Encontramos expresiones parecidas en otros muchos. Es como si todos hubieran hecho suyas, desde hac\u00eda tiempo, las palabras de Jes\u00fas: <em>\u201cPadre, perd\u00f3nalos, porque no saben lo que hacen\u201d<\/em> (<em>Lc<\/em> 23,34).<\/li>\n<\/ol>\n<p>\n\u00a0<\/p>\n<p>\n<strong>Testigos de reconciliaci\u00f3n y perd\u00f3n<\/strong><\/p>\n<ol>\n<li>\nNosotros vivimos en un mundo violento, expuesto a diferentes ideolog\u00edas y realidades contrarias al valor de la vida y el Evangelio. Hay numerosos s\u00edntomas que nos hablan de una cultura de muerte. Los misioneros somos enviados a vivir y trabajar en medio de esta realidad, tratando de ser testigos de Jes\u00fas incluso a riesgo de la propia vida. En nuestros d\u00edas encontramos situaciones vulnerables en Nigeria, Filipinas, India, Colombia, Venezuela,\u2026, y muchos otros lugares. A menudo nosotros tambi\u00e9n hemos sido v\u00edctimas de violencia y odio. Corremos riesgos cada vez que rechazamos entrar en la din\u00e1mica de la avaricia y del poder, y preferimos ser fieles al Evangelio. El sufrimiento de los misioneros no puede ser entendido de cualquier manera sino dentro de la l\u00f3gica del Evangelio.<\/li>\n<li>\nEl imprescindible an\u00e1lisis hist\u00f3rico no desdibuja, sino que contextualiza, el testimonio inequ\u00edvoco de nuestros 109 misioneros. Ellos vivieron en una sociedad marcada por fuertes enfrentamientos entre facciones, pero no eran militantes de ning\u00fan bando pol\u00edtico sino personas (en su mayor\u00eda, bastante j\u00f3venes) que se consagraron a Dios y que, llegado el momento, no dudaron en confesar su fe, aun a costa de su vida. Ellos podr\u00edan haberse librado del martirio si se hubieran dejado conducir por sus miedos o hubieran hecho concesiones a las peticiones de sus verdugos. Sin embargo, optaron por dar una respuesta de fe confiando en Dios. En tiempos <em>l\u00edquidos<\/em> como los nuestros, estas actitudes <em>s\u00f3lidas<\/em> nos desarman y nos estimulan. Con la gracia de Dios, siempre es posible ser fieles a Jes\u00fas por m\u00e1s dif\u00edciles que sean las circunstancias. Estamos llamados a ser testigos valientes en medio de muchas pruebas y contradicciones. Cada tiempo y lugar tienen sus propios desaf\u00edos. Estamos llamados a ser testigos valientes en medio de muchas pruebas y contradicciones. Cada tiempo y lugar tienen sus propios desaf\u00edos. S\u00f3lo el perd\u00f3n y el amor de Dios pueden ayudarnos a trascender las trampas del odio o de la fascinaci\u00f3n que las ideolog\u00edas suelen provocar.<\/li>\n<li>\nS\u00e9 que no todos ven las cosas de la misma manera. Algunos de vosotros me hab\u00e9is expresado vuestros temores de que la beatificaci\u00f3n de nuestros hermanos pueda ser malinterpretada o incluso usada como bandera por determinados grupos. Somos conscientes de que una guerra es siempre un fracaso de la humanidad. Miles de personas sufrieron las consecuencias de la guerra civil espa\u00f1ola. Muchas familias nunca han podido saber el paradero de sus seres queridos. Una capa de silencio cubre historias de seres humanos que fueron asesinados en circunstancias deplorables. Muchos se preguntan si tiene alg\u00fan sentido beatificar a unos pocos cuando a otros muchos no los recuerda nadie. \u00bfNo supone esta beatificaci\u00f3n reabrir viejas heridas que parec\u00edan cicatrizadas? Son preguntas pertinentes que nosotros mismos tenemos que afrontar con serenidad y valent\u00eda, sin miedo a la verdad que nos hace libres. Estas preguntas nos ayudan a comprender mejor el contexto hist\u00f3rico en el que se produjo el martirio de nuestros hermanos y, sobre todo, a clarificar su aut\u00e9ntico significado cristiano.<\/li>\n<li>\nLa beatificaci\u00f3n de unos pocos no supone \u2013 no debe suponer \u2013 ninguna afrenta a los dem\u00e1s. Todos los muertos de una guerra, con independencia de su credo religioso o de su filiaci\u00f3n pol\u00edtica, tienen derecho a ser recordados y enterrados con dignidad como seres humanos. Cualquier esfuerzo en esta direcci\u00f3n ayudar\u00e1 a una verdadera reconciliaci\u00f3n. Pero una beatificaci\u00f3n de un m\u00e1rtir no es, sin m\u00e1s, un deber de piedad, un recordatorio amistoso o un homenaje social comparable a los que se tributan a algunos personajes famosos. Una beatificaci\u00f3n, en sentido cristiano, significa atestiguar que una persona (o varias como en el caso presente) han sido asesinadas por confesar a Jesucristo, por <em>odium fidei<\/em>, seg\u00fan la expresi\u00f3n que usa la Iglesia. No se trata solo de ser fieles a unos ideales humanos, por nobles que aparezcan, sino, ante todo, de confesar a Jesucristo. Y, adem\u00e1s, se requiere que el m\u00e1rtir (es decir, el <em>testigo<\/em>) muera sin odio, perdonando a sus verdugos. Los mal llamados <em>m\u00e1rtires<\/em> yihadistas de nuestros d\u00edas, por ejemplo, tambi\u00e9n mueren por sus ideales, pero no lo hacen por amor y perdonando, sino todo lo contrario: mueren v\u00edctimas de su propio odio y matando a muchos inocentes. La diferencia salta a la vista, aunque invoquen el nombre de Dios. En el caso de nuestros hermanos, ellos, al estilo de Jes\u00fas, fueron capaces de romper con la espiral de violencia social, en la cual sus verdugos trataron de involucrarlos. Ellos, en su coraz\u00f3n consagrado a Dios, consiguieron trasformar el poder de la violencia en amor y perd\u00f3n hacia sus enemigos, y en oraci\u00f3n por la paz y la reconciliaci\u00f3n del pa\u00eds.<\/li>\n<li>\nEstos dos elementos (<em>confesi\u00f3n de Jesucristo<\/em> y <em>perd\u00f3n de los verdugos<\/em>) se dan heroicamente en el caso de nuestros pr\u00f3ximos beatos. Es verdad que a veces uno se queda sin palabras ante la crueldad con que fueron tratados, pero llama mucho m\u00e1s la atenci\u00f3n su respuesta valiente y entusiasta. Los misioneros eran conscientes del riesgo que corr\u00edan. Con prudencia, buscaron ponerse a salvo, pero, cuando fueron apresados, en ning\u00fan caso renunciaron de su fe, a pesar de que en muchas ocasiones les prometieron la libertad si lo hac\u00edan. \u00bfNo es admirable una entereza como \u00e9sta? \u00bfEs posible que nosotros, sus hermanos, olvidemos estas historias de fidelidad? Tras un largo proceso de investigaci\u00f3n en el que han trabajado varios hermanos nuestros, a quienes a trav\u00e9s de esta Carta quiero agradecer su paciente dedicaci\u00f3n, la Iglesia ha reconocido la autenticidad de su testimonio martirial. No son los \u00fanicos, pero en ellos resplandece el testimonio de todos. Celebrarlo no supone ir contra nadie, ni siquiera contra aquellos que los asesinaron o justificaron su muerte. Una beatificaci\u00f3n es siempre una celebraci\u00f3n de la fe y del perd\u00f3n, no un juicio o una venganza. Por eso, tiene siempre sentido. No es un <em>ajuste de cuentas<\/em> con el pasado sino una <em>apuesta de futuro<\/em>. Solo podemos vivir juntos cuando aprendemos a respetarnos y perdonarnos.<\/li>\n<li>\nLos m\u00e1rtires, en conformidad con Cristo, son testigos de perd\u00f3n y reconciliaci\u00f3n, y constructores de la paz. Ambas experiencias son imprescindibles para vivir como hermanos en nuestras sociedades plurales. Historias como \u00e9stas nos muestran que, incluso en circunstancias extremas, hay seres humanos que saben perdonar porque ellos mismos se sienten infinitamente perdonados por Dios. Son personas que se hacen eco de las palabras de Jes\u00fas: <em>\u201cVete y haz t\u00fa lo mismo\u201d<\/em> (<em>Lc<\/em> 10, 37). Tambi\u00e9n hoy, algunos de vosotros est\u00e1is viviendo situaciones de persecuci\u00f3n y de prueba por causa del Evangelio. Nuestra Congregaci\u00f3n no os olvida. La actitud de los m\u00e1rtires os ilumina el modo mejor de afrontarlas. Su intercesi\u00f3n os mantiene firmes.<\/li>\n<\/ol>\n<p>\n<strong>Sin santos no hay futuro\u00a0<\/strong><\/p>\n<ol>\n<li>\nCon respecto a una vida fecunda Jes\u00fas nos ense\u00f1a: <em>\u201cSi el grano de trigo no cae en tierra y muere, no puede dar fruto\u201d<\/em> (<em>Jn<\/em> 12, 24). Los Padres de la Iglesia sab\u00edan del valor del martirio como promesa de futuro: <em>\u201cla sangre de los m\u00e1rtires es semilla de nuevos cristianos\u201d<\/em> (Tertuliano). El futuro de la humanidad carece de esperanza cuando pierde el buen olor de Cristo (cfr. <em>2 Cor<\/em> 2, 15) que es la santidad. El testimonio de los m\u00e1rtires nutre nuestra vida de entrega en el presente, y nos ayuda a esperar un futuro fundado en los valores evang\u00e9licos (cfr. <em>Mt<\/em> 7, 25). El Se\u00f1or nos da la gracia de participar de la redenci\u00f3n del mundo. Nuestros hermanos m\u00e1rtires han participado en ese misterio de una manera particular (cfr. <em>Col<\/em> 1, 24).<\/li>\n<li>\nHace unos meses, el papa Francisco, en una Liturgia de la Palabra en recuerdo de los m\u00e1rtires cristianos de los siglos XX y XXI, dijo:<\/li>\n<\/ol>\n<p>\n<em>\u201cEl m\u00e1rtir puede ser pensado como un h\u00e9roe, pero lo fundamental del m\u00e1rtir es que ha sido un salvado: es la gracia de Dios, no la valent\u00eda, lo que nos hace m\u00e1rtires. Hoy, de la misma manera se nos puede preguntar: \u00bfQu\u00e9 necesita la Iglesia hoy? M\u00e1rtires, testigos, es decir santos de todos los d\u00edas. Porque la Iglesia la llevan adelante los santos. Los santos: sin ellos, la Iglesia no puede ir adelante. La Iglesia necesita santos de todos los d\u00edas, los de la vida ordinaria, llevada adelante con coherencia; pero tambi\u00e9n aquellos que tienen el valor de aceptar la gracia de ser testigos hasta el final, hasta la muerte. Todos aquellos son la sangre viva de la Iglesia. Son los testigos que llevan adelante la Iglesia; aquellos que demuestran que Jes\u00fas ha resucitado, que Jes\u00fas est\u00e1 vivo, y lo demuestran con la coherencia de vida y con la fuerza del Esp\u00edritu Santo que han recibido como don\u201d<\/em>(Homil\u00eda del papa Francisco en la bas\u00edlica de San Bartolom\u00e9 en la Isla Tiberina, Roma, 22 de abril de 2017).<\/p>\n<ol>\n<li>\nCada vez que celebramos la santidad de alg\u00fan hermano nuestro, recordamos que cada uno de nosotros hemos sido llamados a ser santos, aun a riesgo de ser incomprendidos. El objetivo de nuestra Congregaci\u00f3n es claro: <em>\u201cbuscar en toda la gloria de Dios, la santificaci\u00f3n de sus miembros y la salvaci\u00f3n de los hombres de todo el mundo seg\u00fan nuestro carisma misionero en la Iglesia\u201d<\/em> (<em>CC<\/em> 2). \u00bfC\u00f3mo ser santo hoy? Viviendo como Jes\u00fas, siendo testigos del amor de Dios y luchando contra todo lo que lo oscurece. El escritor brit\u00e1nico G. K. Chesterton, en su obra sobre santo Tom\u00e1s de Aquino, afirma que <em>\u201ces una paradoja de la historia que cada generaci\u00f3n es convertida por el santo que m\u00e1s la contradice\u201d.<\/em> La santidad, que es una expresi\u00f3n del amor de Dios por el mundo, por todos los seres humanos, tiene tambi\u00e9n una fuerte carga contracultural. Esta santidad confronta la ideolog\u00eda de un mundo sin Dios o de un Dios desvinculado del destino humano. Nuestros hermanos m\u00e1rtires nos inspiran a no tener miedo de vivir este tipo de contradicci\u00f3n para ser una par\u00e1bola del amor de Dios por el mundo.<\/li>\n<li>\nEsto exige de nosotros vigilancia y valent\u00eda, un profundo amor a todas las personas y, al mismo tiempo, una distancia de todo aquello que, aunque est\u00e9 de moda o se presente como un avance, contradice el Evangelio de Jes\u00fas: su pasi\u00f3n por Dios y por los pobres. El papa Francisco nos ha hablado repetidamente de las tentaciones de los evangelizadores actuales (cfr. <em>EG<\/em> 76-109) y, de manera especial, de la tentaci\u00f3n de la mundanidad espiritual (cfr. <em>EG<\/em> 93-97). Pensar que podemos ser fieles al Evangelio sin renunciar a nada, viviendo como todo el mundo vive, significa haber olvidado que solo quien da la vida, quien no pretende <em>\u201cganar el mundo\u201d<\/em>, puede encontrarla de verdad. En este sentido, nuestros m\u00e1rtires son un claro ejemplo de la experiencia <em>Quid prodest<\/em> (<em>Mc<\/em> 8, 36) que tanto marc\u00f3 el itinerario espiritual de nuestro Fundador y que lo prepar\u00f3 para su proceso de configuraci\u00f3n con Cristo. Tambi\u00e9n nosotros estamos llamados a ser santos as\u00ed en las condiciones de nuestra vida cotidiana, viviendo el martirio de una existencia entregada a Dios y al servicio del Evangelio, sin dejarnos dominar por los \u00eddolos y adicciones de nuestro tiempo: el apego al poder y al dinero, el activismo sin alma, la b\u00fasqueda de la comodidad y el \u00e9xito a toda costa, el af\u00e1n de protagonismo, la huida de las situaciones de pobreza\u2026 Ser\u00e1 nuestra mejor contribuci\u00f3n hoy a la transformaci\u00f3n del mundo seg\u00fan el coraz\u00f3n de Dios.<\/li>\n<\/ol>\n<p>\n\u00a0<strong>Testigos y mensajeros de la alegr\u00eda del Evangelio\u00a0<\/strong><\/p>\n<ol>\n<li>\nEl XXV Cap\u00edtulo General nos ha invitado a todos los misioneros claretianos a vivir nuestra vocaci\u00f3n de testigos-mensajeros de la alegr\u00eda del Evangelio como respuesta luminosa a las interpelaciones de Dios en nuestro mundo (cfr. <em>MS<\/em> 5-33). Para ello, despu\u00e9s de recordarnos los rasgos carism\u00e1ticos que hoy debemos acentuar en la misi\u00f3n (cfr. <em>MS<\/em> 34-63), nos ha propuesto claramente tres procesos de transformaci\u00f3n:<\/li>\n<li>\nNecesitamos, en primer lugar, una profunda <em>conversi\u00f3n pastoral<\/em> que haga de nosotros una Congregaci\u00f3n \u201cen salida\u201d (cfr. <em>MS<\/em> 66-68), misionera, abierta, atenta a las necesidades de las personas de nuestro entorno, dispuesta a dejar las viejas seguridades y a arriesgar mucho m\u00e1s para acercar el Evangelio a quienes buscan sentido y consuelo. Si algo nos impresiona en nuestros m\u00e1rtires es su audacia en el Se\u00f1or, su capacidad de afrontar los riesgos y peligros de la misi\u00f3n. Su \u201csalida\u201d \u2013 casi podr\u00edamos decir su dispersi\u00f3n obligada, como la de los cristianos de Jerusal\u00e9n que fueron perseguidos (cfr. <em>Hch<\/em> 11,19) \u2013 marca, en realidad, el comienzo de una nueva etapa de fecundidad misionera. Su salida no era una huida para salvar su vida perdi\u00e9ndose a s\u00ed mismos sino una entrega de s\u00ed mismos para ganar la verdadera vida (cfr. <em>Mc<\/em> 8, 35).<\/li>\n<li>\nNecesitamos tambi\u00e9n una <em>conversi\u00f3n comunitaria<\/em> que nos ayude a redescubrir la alegr\u00eda de ser comunidad misionera, de evangelizar con el testimonio de una vida fraterna (cfr. <em>MS<\/em> 69-72). Los 109 m\u00e1rtires no constituyeron una sola comunidad, como los de Barbastro, ni fueron todos encarcelados o asesinados en el mismo lugar. Pero, en medio de su dispersi\u00f3n geogr\u00e1fica, se sent\u00edan miembros de nuestra Congregaci\u00f3n, apoyados por la oraci\u00f3n de todos sus hermanos y en profunda comuni\u00f3n con ellos. Por eso, su recuerdo hoy nos ayuda a valorar m\u00e1s nuestro sentido de pertenencia a nuestra Congregaci\u00f3n universal: <em>\u201cSon tus hijos, Congregaci\u00f3n querida\u201d<\/em>, como escrib\u00eda el beato Faustino P\u00e9rez, en su famosa carta de despedida.<\/li>\n<li>\nNecesitamos, por \u00faltimo, una sincera <em>conversi\u00f3n espiritual<\/em> que nos empuje a adorar a Dios en el Esp\u00edritu (cfr. <em>MS<\/em> 73-75), a buscar en todo la gloria de Dios para no ser v\u00edctimas de los muchos \u00eddolos que nos circundan, para poder decir como el salmista: <em>\u201cT\u00fa eres mi bien. Los dioses y se\u00f1ores de la tierra no me satisfacen\u201d<\/em> (<em>Sal<\/em> 15,2-3). La entrega de los m\u00e1rtires fue posible porque hab\u00edan sido formados en una recia espiritualidad misionera que nutr\u00eda su compromiso. El conocido canto martirial lo expresa con nitidez: <em>\u201cPor ti, Rey m\u00edo, la sangre dar\u201d.<\/em> No por motivos pol\u00edticos o por miedo, sino por amor a Aquel que es nuestra raz\u00f3n de ser y actuar.<\/li>\n<li>\nComo Congregaci\u00f3n estamos viviendo otra \u00e9poca hist\u00f3rica con sus propios desaf\u00edos y oportunidades. Queremos vivir en fidelidad con el carisma claretiano para ser misioneros hasta el fin. La palabra MISIONEROS, escrita en may\u00fasculas, resume nuestra identidad carism\u00e1tica. Nuestros m\u00e1rtires vivieron con intensidad la vocaci\u00f3n que esta palabra \u2013 misioneros \u2013 sintetiza. Se sab\u00edan enviados por Dios y ungidos por el Esp\u00edritu Santo para seguir a Jesucristo en comuni\u00f3n de vida, yendo por el mundo entero para anunciar el Evangelio a toda criatura (cfr. <em>CC<\/em> 4). La fidelidad de nuestros hermanos m\u00e1rtires nos invita a vivir fielmente esta vocaci\u00f3n misionera hasta el fin en cada uno de nuestros contextos.<\/li>\n<li>\nLa expresi\u00f3n <em>\u201chasta el fin\u201d<\/em> evoca una vida misionera llevada hasta sus \u00faltimas consecuencias: dar la vida por Cristo. El Evangelio de Juan abre el llamado <em>\u201clibro de la gloria\u201d<\/em> con estas palabras: <em>\u201cHabiendo [Jes\u00fas] amado a los suyos que estaban en el mundo, los am\u00f3 hasta el extremo\u201d<\/em> (<em>Jn<\/em> 13,1). Este es el trasfondo evang\u00e9lico que da su verdadero sentido a la frase usada en nuestro lema. Cada uno de nosotros tenemos que discernir c\u00f3mo ser misioneros hasta el fin en el contexto de la propia vida, y de esta manera perfeccionar la obra que el Esp\u00edritu Santo ha iniciado en nuestra consagraci\u00f3n religiosa (cfr. <em>Flp<\/em> 1, 6).<\/li>\n<li>\nCon esta Beatificaci\u00f3n, la Iglesia reconoce y propone el valor de la entrega misionera de nuestros hermanos hasta el fin. Es deseo de todos que la celebraci\u00f3n de este acontecimiento no sea solo un momento de euforia congregacional sino algo que cualifique la profec\u00eda ordinaria de nuestra vida.<\/li>\n<li>\nA trav\u00e9s de esta Carta exhorto a todos los miembros de nuestra Congregaci\u00f3n a intensificar en las pr\u00f3ximas semanas nuestra preparaci\u00f3n espiritual para este acontecimiento. Por otra parte, desde la Comisi\u00f3n General para la Beatificaci\u00f3n y desde la Comisi\u00f3n de Catalunya se han enviado ya las indicaciones precisas para organizar la participaci\u00f3n en los distintos actos previstos para los d\u00edas 20-22 de octubre: vigilia de oraci\u00f3n (20), ceremonia de beatificaci\u00f3n (21) y misa de acci\u00f3n de gracias (22). El Gobierno General, por su parte, ha cursado tambi\u00e9n algunas invitaciones especiales y ha puesto en marcha lo necesario para el desarrollo del programa en colaboraci\u00f3n con nuestros hermanos de la Provincia anfitriona de Catalunya y de las dem\u00e1s Provincias de Espa\u00f1a, a quienes agradezco su compromiso y sentido congregacional.<\/li>\n<li>\nInvito ahora a cada Organismo mayor y a cada comunidad local a preparar con entusiasmo este acontecimiento en el propio \u00e1mbito, as\u00ed como a compartir con los otros miembros de la Familia Claretiana, con familiares, amigos y colaboradores de la misi\u00f3n, un acontecimiento que desborda los l\u00edmites congregacionales. Adem\u00e1s de las 3.500 personas que podr\u00e1n estar presentes en la bas\u00edlica de la <em>Sagrada Familia<\/em> de Barcelona el pr\u00f3ximo d\u00eda 21 de octubre, a trav\u00e9s de la p\u00e1gina web (<a href=\"http:\/\/www.109cmf.org\" data-wpel-link=\"external\" target=\"_blank\" rel=\"external noopener noreferrer\" class=\"wpel-icon-right\">http:\/\/www.109cmf.org<span class=\"wpel-icon wpel-image wpel-icon-13\"><\/span><\/a>) ser\u00e1 posible seguir la retransmisi\u00f3n en directo de la ceremonia desde cualquier parte del mundo. Puede ser una hermosa oportunidad para congregar al Pueblo de Dios en nuestras casas, iglesias, escuelas y otros centros de evangelizaci\u00f3n y, de esta manera, compartir con los dem\u00e1s la gracia de la beatificaci\u00f3n. La beatificaci\u00f3n ser\u00e1 tambi\u00e9n una ocasi\u00f3n muy especial para expresar nuestra cercan\u00eda a las personas de nuestro entorno que est\u00e1n experimentando la prueba de la enfermedad, la soledad, el desempleo, la violencia dom\u00e9stica, la pobreza o cualquier otra forma de marginaci\u00f3n y sufrimiento. No hay aut\u00e9ntica celebraci\u00f3n si no hacemos part\u00edcipes de ella a quienes parecen excluidos de la fiesta de la vida.<\/li>\n<li>\nQuisiera terminar esta Carta con una invitaci\u00f3n a vivir con intensidad la gracia que el Se\u00f1or nos concede con la beatificaci\u00f3n de nuestros m\u00e1rtires:<\/li>\n<li>\nA los <em>ancianos y enfermos<\/em> de nuestra Congregaci\u00f3n, que sent\u00eds en carne propia las pruebas de la edad y la enfermedad, os agradezco vuestra misi\u00f3n particular en nuestra Congregaci\u00f3n. Os pido que os un\u00e1is a la cruz redentora de Jes\u00fas y al sufrimiento victorioso de nuestros m\u00e1rtires <em>\u201ccompletando lo que falta a la pasi\u00f3n de Cristo\u201d<\/em> (<em>Col<\/em> 1, 24). Experimentar\u00e9is una consolaci\u00f3n que nada ni nadie os podr\u00e1 arrebatar. Os invito asimismo que or\u00e9is de manera especial durante este tiempo a fin de que todos los misioneros claretianos aprovechemos esta gracia de la beatificaci\u00f3n para crecer en celo misionero.<\/li>\n<li>\nA los <em>j\u00f3venes en formaci\u00f3n<\/em> os invito a miraros en el espejo de los m\u00e1rtires para encontrar modelos vigorosos de vida claretiana, fortalecer vuestro compromiso misionero, ofreceros con generosidad para las nuevas fronteras de la misi\u00f3n e invitar a otros a compartir nuestro estilo de vida.<\/li>\n<li>\nA <em>quienes est\u00e1is experimentando la prueba<\/em> de la persecuci\u00f3n, la soledad, las crisis de fe, de afectividad o de vocaci\u00f3n, los conflictos personales, comunitarios o pastorales, os invito a acoger el testimonio de los m\u00e1rtires y a impetrar con humildad su intercesi\u00f3n para que pod\u00e1is responder con fidelidad y generosidad misioneras. Todo se puede vivir de manera positiva cuando dejamos que el Se\u00f1or haga su obra en nosotros.<\/li>\n<li>\nA los <em>miembros de la Familia Claretiana y a los laicos<\/em> que compart\u00eds con nosotros el carisma claretiano, os invito a uniros a nuestra acci\u00f3n de gracias y a nuestra celebraci\u00f3n para reforzar la comuni\u00f3n fraterna y el compromiso misionero.<\/li>\n<li>\nA <em>todos<\/em>, en general, os pido que vivamos este tiempo como una oportunidad que el Se\u00f1or nos concede para ser \u201cmisioneros hasta el fin\u201d en las concretas condiciones en las que nos ha tocado vivir. El martirio de la vida cotidiana, vivido con serenidad y entrega, es la profec\u00eda con la que anunciamos el nuevo estilo de vida que Jes\u00fas propone en el Evangelio. Pedimos al Se\u00f1or el don de la conversi\u00f3n para ser constructores de la paz y reconciliaci\u00f3n en nuestras comunidades y en la sociedad.<\/li>\n<li>\n\u00bfC\u00f3mo no vivir este tiempo en compa\u00f1\u00eda de nuestra Madre, la Reina de los M\u00e1rtires, la <em>\u201cmujer fuerte\u201d<\/em> que sostuvo a los nuestros en sus pruebas y que contin\u00faa hoy su lucha contra el mal? Ella sigue acompa\u00f1\u00e1ndonos en la dulce aventura de la evangelizaci\u00f3n y nos forma en las actitudes que necesitamos para ser \u2018misioneros con Esp\u00edritu\u2019. Queremos hacer nuestra la ternura de su coraz\u00f3n para acompa\u00f1ar con la fidelidad materna a los que sufren como Ella y las mujeres que estaban al pie de la cruz acompa\u00f1ando a Jes\u00fas hasta el final. Nos sabemos flecha misionera forjada en su Coraz\u00f3n y lanzada por su mano poderosa.<\/li>\n<\/ol>\n<p>\nLa beatificaci\u00f3n casi coincidir\u00e1 con la solemnidad de san Antonio Mar\u00eda Claret que persever\u00f3 como el <em>\u201chombre que arde en caridad y que abrasa por donde pasa\u201d<\/em> hasta el final de su vida. A \u00e9l y a todos los Beatos M\u00e1rtires de la Familia Claretiana les pedimos que intercedan por nosotros y que nos acompa\u00f1en a lo largo del camino.<\/p>\n<p>\nComo expresi\u00f3n de nuestra com\u00fan vocaci\u00f3n, durante este per\u00edodo de preparaci\u00f3n os invito a orar juntos, formando un solo coro congregacional, con la siguiente oraci\u00f3n:<\/p>\n<p align=\"center\">\n<em>Te damos gracias, Padre,<\/em><\/p>\n<p align=\"center\">\n<em>por las vidas entregadas de nuestros hermanos<\/em><\/p>\n<p align=\"center\">\n<em>Mateu, Te\u00f3filo, Ferran y sus compa\u00f1eros m\u00e1rtires.<\/em><\/p>\n<p align=\"center\">\n<em>Su sangre derramada<\/em><\/p>\n<p align=\"center\">\n<em>rubric\u00f3 su compromiso de seguir a tu Hijo Jesucristo<\/em><\/p>\n<p align=\"center\">\n<em>hasta las \u00faltimas consecuencias.<\/em><\/p>\n<p align=\"center\">\n<em>Sostenidos por tu gracia,<\/em><\/p>\n<p align=\"center\">\n<em>murieron perdonando a sus verdugos<\/em><\/p>\n<p align=\"center\">\n<em>y ofreciendo sus vidas como pan de Eucarist\u00eda.<\/em><\/p>\n<p align=\"center\">\n\u00a0<\/p>\n<p align=\"center\">\n<em>Ay\u00fadanos, Padre, a acoger su testimonio<\/em><\/p>\n<p align=\"center\">\n<em>para que tambi\u00e9n nosotros<\/em><\/p>\n<p align=\"center\">\n<em>seamos testigos cre\u00edbles del Evangelio<\/em><\/p>\n<p align=\"center\">\n<em>y artesanos de reconciliaci\u00f3n<\/em><\/p>\n<p align=\"center\">\n<em>en la Iglesia y en el mundo.<\/em><\/p>\n<p align=\"center\">\n\u00a0<\/p>\n<p align=\"center\">\n<em>Conc\u00e9denos que, con la fuerza de tu Esp\u00edritu Santo<\/em><\/p>\n<p align=\"center\">\n<em>y siguiendo el ejemplo del Coraz\u00f3n de Mar\u00eda,<\/em><\/p>\n<p align=\"center\">\n<em>escuchemos siempre tu Palabra,<\/em><\/p>\n<p align=\"center\">\n<em>la guardemos en el coraz\u00f3n y la anunciemos a todos<\/em><\/p>\n<p align=\"center\">\n<em>con el testimonio de una vida alegre y entregada. <\/em><\/p>\n<p align=\"center\">\n<em>Am\u00e9n.<\/em><\/p>\n<p>\n\u00a0<\/p>\n<p align=\"right\">\nRoma, 13 de agosto de 2017<\/p>\n<p align=\"right\">\n<em>Memoria de los Beatos<\/em><\/p>\n<p align=\"right\">\n<em>Felipe de Jes\u00fas Mun\u00e1rriz y compa\u00f1eros m\u00e1rtires<\/em><\/p>\n<p align=\"right\">\nMathew Vattamattam, CMF<\/p>\n<p align=\"right\">\n<em>Superior General<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Carta Circular del Superior General sobre la Beatificaci\u00f3n de los 109 m\u00e1rtires claretianos MISIONEROS HASTA EL FIN \u00a0Carta circular sobre la beatificaci\u00f3n de los 109 m\u00e1rtires claretianos Mirad la roca de donde fuisteis tallados, y la cantera de donde fuisteis excavados\u201d(Is 51, 1) As\u00ed es como hemos conocido el amor, en que \u00e9l dio su&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":4445,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_members_access_role":[],"_members_access_error":""},"categories":[574,1],"tags":[],"class_list":["post-6222","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias","category-sense-categoria","category-574","category-1","description-off"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.1 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Carta Circular del Superior General sobre la Beatificaci\u00f3n de los 109 m\u00e1rtires claretianos - URC<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/urc.cat\/es\/carta-circular-del-superior-general-sobre-la-beatificacion-de-los-109-martires-claretianos\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Carta Circular del Superior General sobre la Beatificaci\u00f3n de los 109 m\u00e1rtires claretianos - URC\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Carta Circular del Superior General sobre la Beatificaci\u00f3n de los 109 m\u00e1rtires claretianos MISIONEROS HASTA EL FIN \u00a0Carta circular sobre la beatificaci\u00f3n de los 109 m\u00e1rtires claretianos Mirad la roca de donde fuisteis tallados, y la cantera de donde fuisteis excavados\u201d(Is 51, 1) As\u00ed es como hemos conocido el amor, en que \u00e9l dio su&hellip;\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/urc.cat\/es\/carta-circular-del-superior-general-sobre-la-beatificacion-de-los-109-martires-claretianos\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"URC\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/ReligiososCat\/\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2017-09-17T22:00:00+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/urc.cat\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/news_1074.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"600\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"397\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"admin\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@ReligiososCat\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@ReligiososCat\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"admin\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"32 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/urc.cat\\\/es\\\/carta-circular-del-superior-general-sobre-la-beatificacion-de-los-109-martires-claretianos\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/urc.cat\\\/es\\\/carta-circular-del-superior-general-sobre-la-beatificacion-de-los-109-martires-claretianos\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"admin\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/urc.cat\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/7945f66c2f3712076e6343b37d23b2c1\"},\"headline\":\"Carta Circular del Superior General sobre la Beatificaci\u00f3n de los 109 m\u00e1rtires claretianos\",\"datePublished\":\"2017-09-17T22:00:00+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/urc.cat\\\/es\\\/carta-circular-del-superior-general-sobre-la-beatificacion-de-los-109-martires-claretianos\\\/\"},\"wordCount\":6486,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/urc.cat\\\/es\\\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/urc.cat\\\/es\\\/carta-circular-del-superior-general-sobre-la-beatificacion-de-los-109-martires-claretianos\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/urc.cat\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2017\\\/09\\\/news_1074.jpg\",\"articleSection\":[\"Noticias\",\"Sense categoria\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/urc.cat\\\/es\\\/carta-circular-del-superior-general-sobre-la-beatificacion-de-los-109-martires-claretianos\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/urc.cat\\\/es\\\/carta-circular-del-superior-general-sobre-la-beatificacion-de-los-109-martires-claretianos\\\/\",\"name\":\"Carta Circular del Superior General sobre la Beatificaci\u00f3n de los 109 m\u00e1rtires claretianos - URC\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/urc.cat\\\/es\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/urc.cat\\\/es\\\/carta-circular-del-superior-general-sobre-la-beatificacion-de-los-109-martires-claretianos\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/urc.cat\\\/es\\\/carta-circular-del-superior-general-sobre-la-beatificacion-de-los-109-martires-claretianos\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/urc.cat\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2017\\\/09\\\/news_1074.jpg\",\"datePublished\":\"2017-09-17T22:00:00+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/urc.cat\\\/es\\\/carta-circular-del-superior-general-sobre-la-beatificacion-de-los-109-martires-claretianos\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/urc.cat\\\/es\\\/carta-circular-del-superior-general-sobre-la-beatificacion-de-los-109-martires-claretianos\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/urc.cat\\\/es\\\/carta-circular-del-superior-general-sobre-la-beatificacion-de-los-109-martires-claretianos\\\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/urc.cat\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2017\\\/09\\\/news_1074.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/urc.cat\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2017\\\/09\\\/news_1074.jpg\",\"width\":600,\"height\":397},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/urc.cat\\\/es\\\/carta-circular-del-superior-general-sobre-la-beatificacion-de-los-109-martires-claretianos\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Inici\",\"item\":\"https:\\\/\\\/urc.cat\\\/es\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Carta Circular del Superior General sobre la Beatificaci\u00f3n de los 109 m\u00e1rtires claretianos\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/urc.cat\\\/es\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/urc.cat\\\/es\\\/\",\"name\":\"URC\",\"description\":\"Uni\u00f3 de Religiosos de Catalunya\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/urc.cat\\\/es\\\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/urc.cat\\\/es\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/urc.cat\\\/es\\\/#organization\",\"name\":\"Uni\u00f3 de Religiosos de Catalunya URC\",\"url\":\"https:\\\/\\\/urc.cat\\\/es\\\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/urc.cat\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/urc.cat\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2020\\\/12\\\/URC-logo-color-1-scaled.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/urc.cat\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2020\\\/12\\\/URC-logo-color-1-scaled.jpg\",\"width\":2560,\"height\":943,\"caption\":\"Uni\u00f3 de Religiosos de Catalunya URC\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/urc.cat\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\"},\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/www.facebook.com\\\/ReligiososCat\\\/\",\"https:\\\/\\\/x.com\\\/ReligiososCat\",\"https:\\\/\\\/www.instagram.com\\\/religiosos_cat\\\/\",\"https:\\\/\\\/www.youtube.com\\\/channel\\\/UCz9DuGlswqHtI3FWnWQ3R0w\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/urc.cat\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/7945f66c2f3712076e6343b37d23b2c1\",\"name\":\"admin\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/d7111f3e82d23fa1c00408c5f2acccf337f1f69093f226db73ecfa3d80225385?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/d7111f3e82d23fa1c00408c5f2acccf337f1f69093f226db73ecfa3d80225385?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/d7111f3e82d23fa1c00408c5f2acccf337f1f69093f226db73ecfa3d80225385?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"admin\"},\"url\":\"https:\\\/\\\/urc.cat\\\/es\\\/author\\\/jllisterri\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Carta Circular del Superior General sobre la Beatificaci\u00f3n de los 109 m\u00e1rtires claretianos - URC","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/urc.cat\/es\/carta-circular-del-superior-general-sobre-la-beatificacion-de-los-109-martires-claretianos\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Carta Circular del Superior General sobre la Beatificaci\u00f3n de los 109 m\u00e1rtires claretianos - URC","og_description":"Carta Circular del Superior General sobre la Beatificaci\u00f3n de los 109 m\u00e1rtires claretianos MISIONEROS HASTA EL FIN \u00a0Carta circular sobre la beatificaci\u00f3n de los 109 m\u00e1rtires claretianos Mirad la roca de donde fuisteis tallados, y la cantera de donde fuisteis excavados\u201d(Is 51, 1) As\u00ed es como hemos conocido el amor, en que \u00e9l dio su&hellip;","og_url":"https:\/\/urc.cat\/es\/carta-circular-del-superior-general-sobre-la-beatificacion-de-los-109-martires-claretianos\/","og_site_name":"URC","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/ReligiososCat\/","article_published_time":"2017-09-17T22:00:00+00:00","og_image":[{"width":600,"height":397,"url":"https:\/\/urc.cat\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/news_1074.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"admin","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@ReligiososCat","twitter_site":"@ReligiososCat","twitter_misc":{"Escrito por":"admin","Tiempo de lectura":"32 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/urc.cat\/es\/carta-circular-del-superior-general-sobre-la-beatificacion-de-los-109-martires-claretianos\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/urc.cat\/es\/carta-circular-del-superior-general-sobre-la-beatificacion-de-los-109-martires-claretianos\/"},"author":{"name":"admin","@id":"https:\/\/urc.cat\/es\/#\/schema\/person\/7945f66c2f3712076e6343b37d23b2c1"},"headline":"Carta Circular del Superior General sobre la Beatificaci\u00f3n de los 109 m\u00e1rtires claretianos","datePublished":"2017-09-17T22:00:00+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/urc.cat\/es\/carta-circular-del-superior-general-sobre-la-beatificacion-de-los-109-martires-claretianos\/"},"wordCount":6486,"publisher":{"@id":"https:\/\/urc.cat\/es\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/urc.cat\/es\/carta-circular-del-superior-general-sobre-la-beatificacion-de-los-109-martires-claretianos\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/urc.cat\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/news_1074.jpg","articleSection":["Noticias","Sense categoria"],"inLanguage":"es"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/urc.cat\/es\/carta-circular-del-superior-general-sobre-la-beatificacion-de-los-109-martires-claretianos\/","url":"https:\/\/urc.cat\/es\/carta-circular-del-superior-general-sobre-la-beatificacion-de-los-109-martires-claretianos\/","name":"Carta Circular del Superior General sobre la Beatificaci\u00f3n de los 109 m\u00e1rtires claretianos - URC","isPartOf":{"@id":"https:\/\/urc.cat\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/urc.cat\/es\/carta-circular-del-superior-general-sobre-la-beatificacion-de-los-109-martires-claretianos\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/urc.cat\/es\/carta-circular-del-superior-general-sobre-la-beatificacion-de-los-109-martires-claretianos\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/urc.cat\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/news_1074.jpg","datePublished":"2017-09-17T22:00:00+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/urc.cat\/es\/carta-circular-del-superior-general-sobre-la-beatificacion-de-los-109-martires-claretianos\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/urc.cat\/es\/carta-circular-del-superior-general-sobre-la-beatificacion-de-los-109-martires-claretianos\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/urc.cat\/es\/carta-circular-del-superior-general-sobre-la-beatificacion-de-los-109-martires-claretianos\/#primaryimage","url":"https:\/\/urc.cat\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/news_1074.jpg","contentUrl":"https:\/\/urc.cat\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/news_1074.jpg","width":600,"height":397},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/urc.cat\/es\/carta-circular-del-superior-general-sobre-la-beatificacion-de-los-109-martires-claretianos\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Inici","item":"https:\/\/urc.cat\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Carta Circular del Superior General sobre la Beatificaci\u00f3n de los 109 m\u00e1rtires claretianos"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/urc.cat\/es\/#website","url":"https:\/\/urc.cat\/es\/","name":"URC","description":"Uni\u00f3 de Religiosos de Catalunya","publisher":{"@id":"https:\/\/urc.cat\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/urc.cat\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/urc.cat\/es\/#organization","name":"Uni\u00f3 de Religiosos de Catalunya URC","url":"https:\/\/urc.cat\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/urc.cat\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/urc.cat\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/URC-logo-color-1-scaled.jpg","contentUrl":"https:\/\/urc.cat\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/URC-logo-color-1-scaled.jpg","width":2560,"height":943,"caption":"Uni\u00f3 de Religiosos de Catalunya URC"},"image":{"@id":"https:\/\/urc.cat\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/ReligiososCat\/","https:\/\/x.com\/ReligiososCat","https:\/\/www.instagram.com\/religiosos_cat\/","https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCz9DuGlswqHtI3FWnWQ3R0w"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/urc.cat\/es\/#\/schema\/person\/7945f66c2f3712076e6343b37d23b2c1","name":"admin","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/d7111f3e82d23fa1c00408c5f2acccf337f1f69093f226db73ecfa3d80225385?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/d7111f3e82d23fa1c00408c5f2acccf337f1f69093f226db73ecfa3d80225385?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/d7111f3e82d23fa1c00408c5f2acccf337f1f69093f226db73ecfa3d80225385?s=96&d=mm&r=g","caption":"admin"},"url":"https:\/\/urc.cat\/es\/author\/jllisterri\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/urc.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6222","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/urc.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/urc.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/urc.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/urc.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6222"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/urc.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6222\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/urc.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4445"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/urc.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6222"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/urc.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6222"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/urc.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6222"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}