URC

La germana Antonia Ortíz Ruíz, dilluns 28 de maig a les 5 de la tarda, ha rebut un merescut homenatge pels gairebé 37 anys com a secretària general de CSSCC (Centres Sòcio-Sanitaris Catòlics de Catalunya). Un grup nombrós del món religiós, polític, econòmic i sanitari, al voltant de 180 persones, s’ha reunit a la tercera planta del Círculo Ecuestre de Barcelona per escoltar els parlaments i retre l’homenatge a la germana Antònia, religiosa de la Congregació de Germanes Franciscanes Missioneres de la Nativitat (Darderes). La germana Anna Maria Oliveres, de les Germanes Hospitalàries de la Santa Creu ha obert la paraula, seguida de la germana Rosario García, superiora general de les Darderes, i de la germana Milagros Bazán, superiora general de les Serventes de la Passió i actual presidenta de CSSCC, que ha comunicat la decisió de la junta de nomenar a la germana Antonia presidenta d’honor dels CSSCC. Reproduïm més avall els textos de les dues primeres intervencions.
Tot seguit hi ha hagut un servei de càtering, que ha propiciat les salutacions i les converses entre els participants. Un homenatge que clou una etapa irrepetible en els CSSCC.

INTERVENCIÓ DE GERMANA ANNA MARIA OLIVERES, DE LES GERMANES HOSPITALÀRIES DE LA SANTA CREU.

Buenas tardes.

Nuestro saludo muy cordial para las DISTINGUIDAS AUTORIDADES CIVILES Y RELIGIOSAS;   Representantes de los Centros Sosio Sanitarios Católicos de Cataluña; de Lares Asociación;  Familiares de la Hermana Antonia, amigas y amigos todos.

Hermana Antonia, hoy nos anima a todos un gran gozo al poder, de alguna manera mostrarle nuestro profundo y sincero agradecimiento con este HOMENAJE que brota del corazón de todos y cada uno de nosotros.   Es difícil enumerar tantas tareas como ha llevado adelante, pero sí queremos destacar cual ha sido su trayectoria para intentar dimensionar la importancia de las mismas.

La Hermana Antonia siempre ha sido una mujer con gran visión de lo que la sociedad a la que servía necesitaba. Desde los tiempos que ejerció de enfermera, entendió e interiorizó, que la empatía era el coadyuvante perfecto al tratamiento para que la persona atendida se sintiera segura y acompañada y así facilitar la mejora del deterioro de su salud. Las personas que trabajaron con ella en esos tiempos, siempre destacaron esa habilidad.

Cuando tuvo cargos de gestión en el Hospital del Mar y de la Esperanza, esta empatía le sirvió para ser una gran negociadora ante los conflictos con los que tenía que lidiar. También supo, cuando las distintas posiciones se distanciaban, mediar entre las partes, para llegar a puntos de encuentro.

Todas estas habilidades las siguió desarrollando cuando inició su colaboración en la Federación Española de Religiosas Sanitarias. En el año 80 ya fue elegida Secretaria de la Federación, cargo que ostentó hasta el momento que por la propia evolución de su vida tuvo que dejar paso a otras personas.  Decisión que no fue fácil y que dejó a muchas personas huérfanas.

Con esta visión de lo que era preciso en cada momento, que ya antes mencionábamos, fue ella la que hizo la transformación de FERS, a lo que es actualmente Centros Socio-sanitarios Católicos de Catalunya (CSSCC).

Ha tenido siempre presente el respeto que las instituciones de todos los ámbitos: religiosas y civiles se les ha de tener, pero al mismo tiempo ha sido firme en exigir el mismo respeto para ella y para lo que representaba. Seguro que este posicionamiento ha sido de gran utilidad para haber alcanzado tantos acuerdos.

Ha participado en el Dicasterio de la Pastoral de la Salud, en Asociaciones Científicas, en Grupos de Trabajo… siempre con la finalidad de intercambiar conocimientos y propuestas de trabajo para mejorar en el ámbito de actuación que ella representaba. Su buen hacer hizo que muchas de ellas reconocieran su labor mediante distinciones y premios.

La Formación ha sido su gran puntal, porque desde siempre entendió  que sólo con la misma se avanzaría y así poder afrontar los nuevos retos derivados tanto de los cambios sociales como de las Leyes que desarrollaban nuevos modelos de atención, de ejercicio profesional, de cambios estructurales, derechos y obligaciones.

Todo ello la llevó a viajar por toda España y por medio mundo y siempre lo hizo sin demostrar ni desazón ni cansancio. Seguro que en algunas situaciones lo sintió pero su fuerza y auto exigencia no permitió que saliera al exterior, sólo los muy cercanos supieron de lo que en muchas ocasiones sufrió

Como han podido ver es fácil comentar su talante facilitador y universal. Su gran disponibilidad y entrega, ha acompañado siempre su tarea. Los que hemos tenido la suerte de trabajar con usted, hoy sentimos la añoranza, pero el mismo tiempo el estímulo nacido de su ejemplo y disponibilidad.

Como religiosa también ha estado muy atenta a la realidad por la que ha atravesado la vida religiosa y ha salido al paso de aquello que en esos momentos se ha necesitado. Para esto, ha tenido siempre, y tenemos a tantos amigos que han estado cerca para apoyar sus deseos e iniciativas, siempre a favor de la vida religiosa. 

Nos deja el listón muy alto Hermana Antonia. Dentro de la realidad que nos toca vivir hoy, la Junta de Centros trabaja con empeño para dar respuesta a todas y cada una de las realidades que hoy se nos presentan. Como hasta ahora contamos con todos Ustedes que hoy nos acompañan. Queremos estar al lado de nuestros Mayores dando un servicio que se distinga por el buen hacer, la cercanía, la escucha, y el respeto a la dignidad de la persona.   

Gracias muy especiales a la Congregación de Religiosas Darderas, que han hecho este servicio tan generoso y desinteresado permitiendo que usted pudiera dedicarse a FERS primero y después CSSCC, en favor de la sanidad, de las personas mayores y de la vida religiosa. Gracias M. Rosario.      

Con este homenaje a la Hermana Antonia le damos gracias a Dios ya que Él ha sido y es la razón de su vida y entrega generosa. Que Él siga bendiciendo su vida en esta etapa en la cual ya seguimos admirando su bondad y serenidad, algo que la ha caracterizado toda la vida.

En nombre de todos los que estamos aquí y de tantos que no han podido asistir, le damos de nuevo las gracias Hermana Antonia y pedimos a Dios seguir con nuestra labor de servicio y entrega de manera eficiente y entregada a favor de nuestros ancianos. “Un poco de misericordia cambia el mundo y lo hace un poco menos frio”. Palabras del Papa Francisco.  Que Dios bendiga nuestras personas y nuestras tareas. 

Gracias.                                                                                                            

 

INTERVENCIÓ DE GERMANA ROSARIO GARCÍA, SUPERIORA GENERAL DE LA CONGREGACIÓ DE GERMANES FRANCISCANES MISSIONERES DE LA NATIVITAT (DARDERES)

Buenas tardes, bona tarda a tothom.

Distinguidas autoridades civiles y eclesiásticas, familiares y hermanas de la Congregación de Hermana Antonia.

Esta tarde, nos reúne en este lugar privilegiado, como es este salón del Círculo Ecuestre, un acontecimiento especial.

Nuestro más cálido y sentido agradecimiento a hna. Antonia Ortiz por toda su trayectoria en Centros Sociosanitarios Católicos de Cataluña.

Hna. Antonia durante toda su vida religiosa en la congregación de Hermanas Franciscanas Misioneras de la Natividad, ha estado volcada al servicio de los enfermos y necesitados, al lado del que sufre y necesita de consuelo y esto lo lleva en las venas hasta el día de hoy.

No al margen de esta misión que ha desempeñado toda la vida en la Congregación, con fidelidad, entrega e ilusión, asumió nuevos retos y responsabilidades.

En el año 1980, fue nombrada secretaría de FERS-Cataluña, cargo que ejerció tanto en esa institución hasta su disolución, como desde el inicio de la Asociación de Centros Sociosanitarios Católicos de Cataluña hasta el pasado año 2017.

Toda esta trayectoria le ha llevado a relacionarse con muchos de los aquí presentes, familiares, amigos, hermanas y conocidos, que hoy de manera especial queremos agradecer a Hna. Antonia.

Hoy hna. Antonia, la Junta de Centros Sociosanitarios Católicos de Cataluña te nombra Presidenta de Honor de esta Institución.

Con esta distinción, a lo largo de tu trayectoria en Centros, todos reconocemos que no has escatimado ningún esfuerzo, para que todas las asociaciones, fundaciones y congregaciones que has representado por medio de Centros, se beneficiara de los recursos obtenidos y de la formación facilitada.

Tu objetivo siempre ha sido claro: trabajar en beneficio de los colectivos sociales más desfavorecidos y vulnerables.

Tú preocupación y empeño fue esencial. Desde ver mejorada las infraestructuras donde estas personas habitan, como la preocupación e interés por  una formación integral para los trabajadores, donde obtuvieran unas destrezas profesionales, humanistas, espirituales, para poder dar más y mejor calidad a la asistencia de las personas que atendemos en nuestros centros..

Hermana Antonia era una persona de establecer relaciones con instituciones políticas, sociales y de Iglesia, por lo que se le conocía en diversos ambientes.

Era una hermana muy querida y respetada. Su carácter sencillo, cercano y su tesón, la hacía accesible a cualquier personalidad o representante político, sin importar la tendencia que este representara.

En numerosas ocasiones, ha sido reconocida su labor social y humanitaria, ha recibido distintos premios y reconocimientos.

Por citar algunos:

-          En el año 1999 el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales le concede la Cruz de Oro de la Orden Civil en la Solidaridad Social.

-          El 18 de noviembre del 2010 se le otorga a través del Consejo Pontificio de Agentes Sanitarios, en Roma, una medalla papal al “mérito de la constancia y solidaridad con el mundo de los enfermos”.

-          El 18 de junio de 2014 la Fundación de Mensajeros de la Paz, otorgan en Murcia, “La Paloma de la Paz de Honor” como reconocimiento a la trayectoria de ayuda a las personas mayores.  

Hna. Antonia, en realidad has sido una paloma de paz para esta institución, siempre te has mostrado una persona pacífica, conciliadora, cercana, sencilla, amiga de todos. Siempre tenías un pequeño detalle, un gesto, una mirada.

Y ahí tenemos hoy a Hna. Antonia asumiendo la limitación de la edad y de la salud; con ese talante que le caracteriza: alegre, acogedor, sencillo, sin hacer ruidos, pero con su presencia alentadora y entusiasta allí donde se encuentra.

GRACIAS Hna. Antonia en nombre propio y de la Congregación de Hermanas Franciscanas Misioneras de la Natividad por tu servicio a lo largo de estos años de forma desinteresada, por tu vida entregada, generosa y tenacidad.

Gracias Antonia.